domingo, 18 de septiembre de 2011

ALGODÓN DE AZUCAR

Algodón de azúcar, de color rosa... La mejor receta contra el paso del tiempo... Mil recuerdos asociados, unos auténticos, los menos, otros muchos inventados... Situaciones, personas, sueños, relacionados con estos bocaditos de sueños, convertidos en dulce... tentación...

Noches en la Feria, en las casetas, lanzando bolas de calcetín a la pila de latas vacías, o probando suerte con las pistolas de dardos, poniendo a prueba, una vez más, la mala puntería, propia y ajena... ¡Menos mal que fallamos, que los premios eran horrososamente feos, y en el fondo, se trataba de divertirnos! Las luces de los puestos, de las casetas, generan un aura casi mágica alrededor de nosotros, y las masas, las multitudes de Ortega y Gasset, se rebelan, básicamente, contra el aburrimiento...

Noches extrañas, de mil olores sabrosos, desde el aceite de los pollos asados (¿Y quién se va a comer un pollo asado a la una de la madrugada? Pues bien, la gente los devora...), hasta los inevitables puestos de churros recién hechos con chocolate caliente... Caminamos, juntos, entre risas bobas, y pequeños roces, que para algunas cosas no pasa el tiempo... y para otras, sí...

De repente, y por mucho que te has prometido a ti mismo no volver a caer en la dulce tentación, ser fuerte, y consecuente con tu edad... Por muchos buenos propósitos de enmienda que hayas realizado después de cada "pequeño incidente"... Lo hueles... en alguna parte, está el algodón de azúcar, recién hecho, calentito... Por supuesto, ella intenta evitarlo, primero con buenos modos, luego cogiéndote descaradamente por la mano, o por el cinturón...

Y claro, tú dices lo mismo de siempre... "No te preocupes, amor, que será solamente un mordisquito... Además, ha pasado mucho tiempo desde entonces... Verás como esta vez no me pasa nada... Pero no puedo dejar pasar esta oportunidad..." Y mil razones por el estilo...

Al final, ella, cansada de luchar contra un niño grande, te deja acercarte al fabricante de nubes de algodón de azúcar... las hay de varios colores: azules, amarillas, naranjas... pero tú prefieres el rosa, el de toda la vida, y además recién hecho... El artista, porque hay que ser muy bueno para conseguir el dulce perfecto, tener un pulso excelente, y la mezcla de rapidez y agilidad, para que se vaya formando... En poco más de un minuto, tengo en mis manos el mejor algodón de azúcar del mundo, y mientras ella se encarga de abonar el importe, yo me preparo para disfrutar el momento...

Es todo un arte... En la mano izquierda, sujeto el largo palo, con sueños enrollados... Es tan hermoso, que casi me da pena morderlo... así que, directamente, cojo un pequeño pellizco con los dedos, y me lo llevo a la boca... Es como morder una nube... Levemente crujiente... y dulce... muy dulce... pero con un toque salado... De momento, todo va bien, así que pruebo otro pellizco... ¡Qué bueno! Y cojo otro... y otro... tengo los dedos pringosos, pero no me importa...

Seguimos caminando juntos... Al cabo de unos minutos, cuando ya he comido la mitad del dulce prohibido, empiezo a notar los efectos... La gente se me queda mirando, tal vez pensando que las luces de los cachivaches les están jugando una mala pasada... Y me encuentro más ligero, casi etéreo, como si empezase a flotar... Lo que realmente no me parece una mala idea... Casi tengo ganas de dar un pequeño brinco...

Menos mal que ella está conmigo... y me sujeta por el cinturón, al mismo tiempo que me lleva hacia la parte más oscura del gran parque... y dentro de un rato, me llevará a casa...

Porque siempre me pasa lo mismo con el algodón de azúcar... Es una extraña alergia... Empiezo a ponerme del color del algodón que estoy comiendo, y por eso suelo escoger siempre el rosa... aunque al final, tengo el color de la Pantera Rosa... que siempre es mejor y más natural que el azúl pitufo... Y sobre todo, parece como si mi cuerpo perdiera peso, textura y sustancia... como si yo me estuviera convirtiendo en algodón de azúcar... y por eso, ella me tiene que llevar de nuevo a casa, cogido por el cinturón... como un globo de la Pantera Rosa...

Mi suegra, que nos está esperando, ya ni se extraña del color ni de la situación... y entre las dos, me meten en la cama, ajustando muy bien las sábanas... y me dejan dormir... Es cierto, mi mujer podría quejarse, de mi manía por comer algodón de azúcar... Pero ella tiene también su "talón de Aquiles" con la gelatina de fresa...

Pero esa es otra historia...

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿SUEÑAN LAS OVEJAS ELÉCTRICAS CON PASTORES BIÓNICOS?

Después de un título tan rebuscado, te puedes esperar cualquier cosa... menos algo sencillo...Sin embargo, demasiadas veces la vida nos clasifica con este tipo de frases, nos fustiga con preguntas similares... Hace ya algunos días, os hablaba de los temibles "Isis", es decir, de todas aquellas ocasiones en las que nuestra vida podría haber sido distinta, con que hubiéramos realizado un pequeño cambio en nuestro rumbo... Son los famosos "puntos de inflexión", en los que cualquier evolución parece no solo posible, sino deseable... y sus resultados, al menos en nuestra mente y siempre en función de nuestra realidad actual, adquieren la dimensión de profecías... o de sueños...

Pero sería simplificar demasiado las cosas, el imaginar que nuestra vida, exclusivamente por nuestra fuerza de voluntad, se va a convertir en algo distinto... o mejor dicho, se podría haber convertido en un presente más acorde con nuestros deseos... Sin embargo, son tan numerosas las variantes que entran en juego, que no tiene mucho sentido planteártelas, sobre todo si en la ecuación entran "los otros"... pues sobre ellos no podemos tener ningún control, para que actúen como nosotros deseemos... Se trata de conseguir pequeñas parcelas de libertad vigilada, de responsabilidad, que nos ayudan a vivir en sociedad...

Somos animales sociales... Necesitamos los ojos de los demás para reflejarnos en ellos... para sentirnos menos solos... Y no tener tanto miedo...

Y las ovejas sueñan con pastores biónicos...

ECOS...

"No me lo puedo creer... ¿Estás seguro de lo que me estás contando? ¿Totalmente seguro? ¡Y mira que parecía una persona muy tranquila, callada, reservada... En todos los años que hemos trabajado juntos, en ningún momento he tenido la impresión de que estuviera tan mal..."

"No, mira... ese tipo de cosas no son de las que se puedan guardar en casa... Ya sabes, los trapos sucios..."

"Es cierto, nuestro trato ha sido bastante superficial, sobre todo por respeto mutuo, pero esto que me estás contando es muy grave..."

"No, en estos momento, no quiero saber más cosas... Me has dejado en estado de "shock"... ¡Y parecía tan formalito!... Para que luego te fíes de la gente..."

"Sí... Puedo entender que una persona cambie su andadura vital, pero siempre por algo relacionado con su expediente, su formación... ¡Pero mira que dejar su trabajo... para meterse en política!"

domingo, 11 de septiembre de 2011

UN LUNES MUY LUNES...

Algunos "lunes" son más "lunes" que otros, porque se te viene el cansancio encima, y el paso de las horas no hace gran cosa para corregir esta impresión... Será cosa de hormonas, de cambios en el ego, o vaya usted a saber... Pero hoy me está costando muchísimo mantenerme despierto... El cerdo de peluche que está sobre el tarro de las chuches, "Cerdi" para los amigos, me está mirando con mala cara, cada vez que lo aparto para sacar un ladrillo de regaliz... Vamos, que si pudiera darme un buen bocado, lo haría... De todas formas, por si me apetece algo un poco más contundente, también tengo a mano un paquete de galletas "María Fontaneda"... es cierto, preferiría las "Príncipe" de chocolate, de toda la vida, pero ya no me fío demasiado del efecto del chocolate sobre mis jaquecas...

Parezco un viejecito, cuando por la noche me preparo las pastillas de la cena: para la jaqueca, para el reúma, y el dichoso anti-histamínico... Y eso que no me gusta nada tomar pastillas... Supongo que son cosas de la edad... "Son las cosas de la vida", como decía Eros Ramazzotti... Lo malo es que la vida es más perra unos días que otros, y cuando las cosas se complican... Dentro de poco iré a mojarme la cara con agua fría, pues hoy no se nota el efecto del café...

Hoy no me he levantado dando un salto mortal... más bien me he arrastrado de la cama a la ducha, y después de vestirme, todo recto hasta el curre... A veces, me gustaría conectar el principio y el final de la mañana, es decir, pasar del despertador, a la siesta... Más o menos, llevar una vida como la de mi/nuestro gato... pero con algo más de movimiento y de interés...

Enfin, lo dicho: "happy monday"... aunque siga siendo lunes...

¿Y SI CYRANO HUBIERA SIDO CALVO?

Por suerte o por desgracia... vale, más bien por desgracia... todos los varones de mi familia han sido calvos, con mayor o menor dignidad según el momento de la recesión (véase el post "Le seguían llamando pelo rata") a partir de una edad bastante temprana... En mi caso, al salir de la facultad el flequillo era menos pronunciado... al casarme, creo que aquella fue la última foto donde salgo más o menos guarnecido... y ahora, llevo años sin pisar una peluquería... Y es algo que no llevo bien... Por eso, lo combato con cierta dosis de ironía, algunas ideas jocosas que se me ocurren cuando me he pasado la esquiladora... y, a veces, con ese molesto zumbido en las orejas, surgen propuestas interesantes... Como imaginar lo que el gran Edmond Rostand, en su obra "Cyrano de Bergerac", hubiera escrito si su personaje fuera calvo, en vez de tener una gran nariz... Es cierto, en aquella época, muchísima gente llevaba peluca... pero ahora, las cosas serían distintas...

Adaptemos pues la historia a la nueva "merma" (nariz olvidada, calva esplendorosa): Cyrano de Bergerac ("moi"), un ilustre calvo, espadachín y poeta, es el rendido admirador de Roxana ("mi musa"), una jovenzuela algo casquivana, que admira solamente la belleza, y estima que viene pareja con la inteligencia... Entra en acción un competidor ("Juanito"), que para lucirse delante de sus amigotes, decide provocar a Cyrano...

(A Cyrano): Juraría, señor, que su frente está... algo despoblada... (risitas de colegio)

(A Juanito): ¿Algo despoblada?¡Ah, no, eso es un poquito pobre, jovencito! ¡Se podrían decir tantas y tantas cosas, frente a una calva tan fantástica... Como por ejemplo...

(Un admirador de los insectos, o bien Grishom) "Usted debe tener en alta estima a las moscas, para proporcionarle tan grande superficie para sus aterrizajes..."

(Un ahorrador) "No concibo la gran cantidad de champú, que se ahorra usted con este peinado..."

(Un profesor de matemáticas) "Niños, calculad el perímetro, el radio y el área de esta cabeza... sin que se de cuenta el señor..."

(Un organizador nato) "¿Ha pensado usted en dividir su hermosa cabeza en dos zonas con un ratón de tippex, para organizar el aterrizaje y el despegue de los insectos?"

(Un meteorólogo) "¡Le contrato a usted enseguida, para medir la pluviosidad por metro cuadrado!¡Pero no no se olvide de contar las gotas!"

(Un militar) "Sería usted un maravilloso espejo de señales, reflejando de esa manera el sol..."

(Un graciosillo) "¿Si el pelo de los sobacos le crece sin problemas... por qué no se lo peina en el medio?"

(Una madre preocupada a su hijo) "No mires, cariño... que el señor tiene cáncer..."

(La típica señora malpensada, en el metro) "Estos putos eskins... ya no respetan nada..."

(Una adivina) "Puedo leer tu futuro en la bola, por diez euros... y por cincuenta, en tu cabeza..."

(Una fetichista) "¿Es cierto que, cuanto mas calvo sea... más fuerza tiene el miembro viril? Porque en ese caso... podíamos pasar un ratito juntos..."

(Un naturalista) "En verano, a pleno sol... ¿no se deslumbran las aves en pleno vuelo, al pasar por encima?"

(Un farmacéutico) "Supongo que habrá comprado el lote completo de cremas de protección solar... incluyendo la de factor sesenta para la calva..."

(El peluquero) "¿Desea el señor que le envuelva los restos de la melena de aquél caballero? Igual, con un poco de goma arábica..."

(Mac Gyver) "Yo soluciono este problema con dos imperdibles, una rata muerta, y un chicle de regaliz..."

(El publicista) "Me gustaría alquilar todo el espacio disponible... para la nueva campaña de bombillas ecológicas..."

(El vendedor de pelucas) "Con tanta superficie... le hago el descuento de familia numerosa..."

(La graciosilla) "No sabía que había un casting para doble de Mr. Proper..."

(Un pelota) "A eso le llamo yo no tener un pelo de tonto..."

En fin... Otras muchas cosas podrían decirse sobre el tema... Pero como en todo caso, has terminado de leer una triste adaptación... Te incluyo el texto original... En la versión de Gérard Depardieu...


LA COCINERA Y EL BLOGGER

"Todo parece indicar que la culpa fue de un blog de cocina... Numerosos intoxicados... Se busca al responsable... Una extraña epidemia que se extiende como el fuego... Importantes cambios en el comportamiento de los afectados..."



Por supuesto, todos conocemos de sobra estos titulares, y otros muchos, que han surgido en los últimos días, en torno a lo que se ha convertido en una de las mayores noticias gastronómicas de los últimos tiempos. Y los efectos, según los últimos análisis, perduran entre uno y dos meses, tras una sola aplicación... Hasta el día de hoy, su creadora ha eludido a los medios de comunicación, en buena medida, porque no le gusta el protagonismo, y porque tampoco le gusta que se invada su intimidad.


Si alguien intenta localizarla en el ciberespacio, la petición se expande a través de múltiples servidores en los cuatro puntos cardinales. Y nadie ha conseguido, por ahora, conocer su ubicación física, aunque todo parece indicar que reside en un pequeño municipio gallego. Su web ha incrementado exponencialmente el número de visitas, y han proliferado sus clubs de fans. Numerosas marcas relacionadas con el mundo de la cocina y de la hostelería le han propuesto grandes cantidades de dinero a cambio de utilizar sus instrumentos, pero en todo momento ha rehusado. Por todas estas razones, es un enorme placer que haya accedido a concedernos esta entrevista. Muchas gracias, X.


X.: A vosotros, aunque debo reconocer que si no me gustase tanto vuestro blog, habría seguido como hasta ahora.


P: ¿En algún momento llegaste a suponer que tus recetas tendrían tanta repercusión, que se harían tan populares?

X.: No, nunca... Vale, en algunos momentos me preguntaba lo que sería tener tantos seguidores como Arguiñano, Arzak o cualquiera de los grandes cocineros de nuestro país, pero siempre fue un sueño...

P: Un sueño... o una pesadilla, según se mire....

X.: Es cierto, desde hace un mes, es casi una pesadilla... He tenido que cerrar mis cuentas de correo electrónico, porque no dejan de pedirme personalizaciones para mis recetas, o nuevos inventos culinarios, y me encuentro desbordada...

P: ¿Añoras pues los viejos tiempos, el anonimato?

X.: Claro que sí... De todas formas, en la red no indico en ninguna parte dónde vivo, ni he puesto ninguna foto real mía o de mi gente... La hermosa mujer de mi avatar es una amiga, a quien por cierto mando muhcos besos... En cierto modo, fuera del ciberespacio, soy una mujer de lo más corriente.

P: Sin duda alguna, sabrás que se han realizado numerosas apuestas sobre tu profesión... Muchas personas creen que debes ser chef de alta cocina de un restaurante o de un completo hotelero, y también afirman que trabajas para la familia real... ¿Hay algo de cierto en ello?

X.: Me parece que muchos se van a sentir decepcionados... Soy Guardia Civil...

P.: ¿Y no le resulta complicado conciliar la vida familiar, la laboral, y su pasión por la cocina?

X.: Afortunadamente, al estar casada con un compañero y disponer de los servicios de guardería, no me cuesta demasiado... Y no deja de ser una gran suerte el disponer de tantos candidatos para probar y mejorar algunos de mis guisos...

P: ¿Son un público exigente?

X.: Super exigente... No me perdonan el menor fallo, ni siquiera en los huevos rotos o las patatas a lo pobre.

P: ¿Cocina tradicional, o moderna?

X.: Prefiero los platos de siempre, de toda la vida, de cualquier país del mundo. La "nouvelle cuisine" está bien, pero donde haya un buen plato de fabes con almejes, que se quiten las "deconstrucciones al aroma de judías con extracto confitado de almejas"... Que una cosa es la modernidad, y otra la estupidez...

P: Volvamos a ese día que comenzó a cambiar tu vida, esperemos que para bien... Se trataba de la boda de tu mejor amigo, y por eso, decidiste ponerte detrás de los fogones, y encargarte de elaborar y guisar el menú completo, con la ayuda de cuatro pinches... Teniendo en cuenta que estamos hablado de casi cuatrocientos invitados, y que el banquete se celebró a las tres de la tarde... ¿Cómo os organizasteis?

X.: Sobre todo, utilizamos la lógica: todo lo que no fuera a consumirse en caliente, podría dejarse listo en la cocina desde la víspera, como esparragos, rueda de ibéricos, tabla de quesos, langostinos, y ahumados se guardaron bien en las cámaras, o en la encimera. Los sorbetes se elaboraron en el momento, como es lógico, y los pasteles se trajeron de un obrador cercano...

P: Las investigaciones han demostrado que el contagio fue provocado por la salsa de carne, mezclada con el Ribeiro, y el cava del salmón... ¿En algún momento pensó que podía suceder algo por el estilo?

X.: Cuando te apasiona la cocina, como a mí, y recuperar recetas tradicionales, a veces juegas a ser un explorador de los sentidos... pero no, nunca se me ocurrió que pudiera suceder algo por el estilo...

P: ¿Cree que el ingrediente secreto tuvo la culpa?

X.: No existe un ingrediente secreto, más bien creo que fue la combinación de elementos muy dispares, como el cilantro, el cardamomo, el garum, la cúrcuma y la milenrama para aderezar la carne de vaca, y el ajo y el tomillo del salmón. Es posible que la combinación con un cava Brut Extrísimo tuviera algo que ver... O que fuera todo ello junto a la animación de la boda...

P: ¿Cuando empezaron a manifestarse los efectos de la comida?

X.: Creo que no se produjo hasta los postres... Había un extraño ambiente de compañerismo, de felicidad... La gente era cortés, educada... Las bromas eran de buen gusto... Saludaban y sonreían a todo el mundo... Las parejas se besaban sin tapujos... Bueno, las laborales, no... afortunadamente, creo... Y el ambiente era mágico, no se me ocurre otra manera de decirlo...

P: ¿Se propujo algún conflicto en la celebración? ¿Alguna pelea?

X.: Pues no... tal vez porque casi todos los presentes eran Guardias Civiles, se bebió con moderación... Aunque cuando el pinchadiscos nos puso por cuarta vez la Macarena y a Chiquilicuatre, le invitamos a abandonar la sala...
P: Y a la mañana siguiente, se notaban los resultados en el Cuartel...
X.: Sí, es cierto... Todo el mundo estaba de buen humor, con una sonrisa en los labios, y todos los demás ingredientes de algo tan curioso como es la felicidad... Bueno, los que no asistieron al banquete, al principio estaban muy serios, preguntándose por qué todos los demás compañeros estaban tan felices... Pero a media mañana, toda la plantilla estaba "contagiada", si es que la felicidad es una enfermedad contagiosa... A partir de ese mismo día, disminuyó mucho el número de multas, porque comprendieron que era mucho más eficaz el ser amables con los conductores y explicar las razones de su mal comportamiento, que la simple sanción económica... Pero fue un cambio a nivel global, quizás porque era rara la familia del pueblo en la que no había sido invitado al menos uno de sus miembros.
P: Y finalmente, resultó que era contagiosa...
X.: En efecto... Se conoce que la mezcla de ingredientes poco habituales generaba un sentimiento extraño... Y que una sola persona que hubiera ingerido aquella mezcla original era capaz de contagiar a casi una docena, y solo en segundo grado de contagio se limitaba un poco más tanto la fuerza del sentimiento, como la duración del mismo... Es decir, alguien que participa en el banquete se vuelve contagioso durante una semana, cada una de las doce personas a las que contagia se infecta por cinco días y que a su vez, contagian a otras cinco durante dos días...
P: Supongo que en estas semanas, habrás recibido muchas ofertas de empresas para volver a elaborar la receta, y que incluso te habrán ofrecido importantes incentivos económicos a cambio...
X.: Sí, es cierto; incluso he cocinado el mismo menú en el restaurante, para 400 voluntarios... Pero nunca ha sido posible repetirlo... Ni siquiera midiendo con la mayor precisión todos y cada uno de los ingredientes...
P: Entonces, crees que no se podrá volver a repetir la fórmula...
X.: No, mucho me temo que no... Que no hay una fórmula exacta de la felicidad, que no se puede reducir a una serie de elementos medibles y cuantificables... Y que si durante casi un mes se ha ido produciendo el "contagio" entre todos los habitantes del pueblo, ha sido principalmente cuestión de suerte...
P: ¿Va a seguir con su blog?
X.: Por supuesto que sí... De todas formas, creo que no ha sido más que una cuestión de suerte... Y que la felicidad, como el amor, es uno de aquellos misterios que nos hacen sentir libres...
P: Muchas gracias por tu tiempo, X., y por tu amabilidad al atendernos... Cordiales maullidos desde Madrid... Y espero que nos avises, si en una de tus recetas consigues la fórmula del amor ideal...

22 TRABAJOS PLAYEROS

De todos los trabajos veraniegos, posiblemente este córvido, tenga uno de los más envidiados: aflojador de bikinis... Cierto, es muy arriesgado, puesto que se puede resbalar con las ingentes cantidades de crema, o quedarse preso de patas en las lorzas de ciertas damas que más bien parecen Venus cavernícolas, sin olvidar el peligrosísimo factor cosquillas, puesto que al retroceder para tener mejor agarre, se posa en zona comprometida...
Para que luego no se diga que los españoles (nacionales y nacionalizados) no tenemos iniciativa a la hora de buscarnos un trabajito estival, estos son algunos que deberían figurar entre los más requeridos... aunque un pelín estrafalarios algunos de ellos...
  1. Paseador de perros: no es una cuestión de dinero realmente, sino de no tener estómago. Cada vez que veo a uno de estos profesionales, conduciendo a su reata de cánidos (a veces, 10 o más), y siempre atentos a recoger los excrementos recientes... Creo que no duraría ni dos días...
  2. Regador de plantas: con las vacaciones, en muchas familias surge el problema de saber lo que se puede hacer con las plantas de la casa. Siempre existe la posibilidad de pedirle el favor a un vecino, al que se han facilitado las llaves, pero muchas veces no conoces a los vecinos lo suficiente. Por eso, algunas ETT´s ofrecen esta posibilidad, que una persona con conocimientos de botánica y jardinería acuda al domicilio.
  3. Probador del agua del mar: una de las cosas que más cuestan a los veraneantes es comprobar si el agua está o no demasiado fría. Y con tal de evitarse el mal trago y el paseo, muchos de ellos pagarían gustosos un par de euros a una persona que se meta en el agua por ellos, o que les lleve un cubo de agua recién sacada hasta la séptima línea de playa, donde ha podido instalarse.
  4. Sombra móvil: a veces, te cansas mucho de andar reorientando la sombrilla según avanza la jornada... Lo más sencillo es contratar una sombra móvil, que normalmente consiste en un señor entre dos pancartas de anuncio, que se va moviendo para que te llegue la cantidad deseada de sol.
  5. Catador de chiringuito: algunas veces, atreverse a comer en ciertos chiringuitos playeros es una temeridad, la ensaladilla rusa y el salmorejo parecen tener facilidad para desplazarse por el mostrador, y ciertos "pescaitos" también son de confianza... Por eso, es interesante contar con un licenciado en química, que realice las pruebas necesarias para garantizar la salubridad de las viandas...
  6. Reservador de plaza: concebido inicialmente para las playas del Levante, las nuevas normativas sobre ocupación de suelo están terminando con el negocio... Pero siempre hay gente que necesita que le guarden el sitio en la pescadería, el ambulatorio, la gasolinera, los conciertos del FIB...
  7. Ingeniero de piscinas: habitualmente, el trabajo consiste en colocar las tumbonas de plástico duro, pasar el cedazo al agua para sacar los cadáveres (moscas, avispas, algún lagarto...) de animales ahogados, usar los reactivos para ver la cantidad de cloro, conectar el tirafondos robotizado...
  8. Asistente personal: alguien cuya función es ahorrar estrés y quehaceres a los veraneantes. Y por encima de cualquier otra cosa, extender una capa adecuada de bronceador en la espalda de las señoritas, cronometrando también el tiempo de exposición, la cantidad de hielo en las copas...
  9. Vecino ruidoso: ¿tan acostumbrado a las juergas de los vecinos del tercero B, que no puedes dormir?¿Te perturba el silencio? No te preocupes... Tenemos la solución: un grupo de estudiantes de la Eso está dispuesto a cambiar el botellón... por el salón de tu casa.... Incluyendo la vuzuzela...
  10. Becario: por encima de todo, es mano de obra muy barata, casi gratuita, que se encarga de hacer el trabajo de un licenciado... o de alguien con más experiencia... Se nota sobre todo en los medios de comunicación, que pierden mucha coherencia durante el mes de agosto... y en ciertos ambulatorios, que se llenan de suplentes...
  11. Aparcacohes en zona "guay": especialmente en las cercanías de las discotecas y lugares de esparcimiento, se dedican a meter la mayor cantidad de vehículos en el menor espacio, y sin colapsar completamente el entorno.
  12. Admirador incondicional: personal contratado para admirar de manera rastrera lo bien que le queda al señor o señora el modelito playero, la nueva prótesis de silicona, o la ropita que se ponen para salir de fiesta.
  13. Recordador: se acabaron las fiestas salvajes, cuando no sabes ni dónde has aparcado, ni cuando has llegado a casa, o quién es la persona que está compartiendo tu cama... Si contratas un recordador, incluso podrás escoger lo que de verdad quieres recordar...
  14. Domador de fieras: pensado especialmente para los típicos padres que se pasan todo el año sin hacer el menor caso de los hijos, a base de actividades extra escolares, talleres, y mil cosas... pero que de repente se tienen que hacer cargo de las fieras durante más de dos meses... Suele ir disfrazado de explorador, y puede contratarse entre varias familias, para formar una pequeña tribu.
  15. Vendedor ambulante: todo cabe en sus capazos... Recuerdos horteras, bebidas más o menos frías, raquetas y pelotas, gorritos, crema para las orejas, bocatas de calamares... Los más especializados llevan incluso unos pequeños carros con compresores y baterías, para hinchar las colchonetas...
  16. Sujetalibros: admitamoslo, resulta muy incomodo leer en ciertas playas, no hay atriles, ni mesas, ni superficies donde apoyar los libros... Por eso, tiene mucho futuro: trabajando en estrecha colaboración con el cliente, el modo multitarea también abanica y sujeta la lata... por un módico plus...
  17. Masajista: demasiado deporte, con el fútbol, el voley, natación... puede ser nocivo para la salud... Por eso, nada mejor que tener a mano un masajista profesional, fácilmente identificable por la camilla portátil que acarrea, dispuesto a proporcionar un buen masaje a los clientes...
  18. Matón: cuando la disputa por el territorio se encona, y dos tribus se disputan la misma zona de playa, nunca está de más, a falta del típico "primo de zumosol", el disponer de un matón profesional, que con sus imponentes músculos y cara de pocos amigos, sea capaz de intimidar al rival...
  19. Alisador de toallas: es mucho trabajo el alisar las dunas, para conseguir la mejor postura sobre la arena... Para eso están los alisadores, para preparar completamente el terreno, retirar palitos y piedras, incluso dar forma a la almohada, y asegurar de esa manera el perfecto disfrute...
  20. Refrescador: armado con dos grandes depósitos de agua (uno helada, el otro del tiempo), se pasea por la playa para ofrecer sus servicios a los clientes agradecidos, después de tanto soportar los rigores de las vacaciones. También se puede utilizar para dar sustos a la gente... sobre todo cuando ha pasado previamente el "aflojador de bikinis"...
  21. Mula de carga: parece mentira la cantidad de trastos que se llevan a la playa, entre sombrillas, tumbonas, sillas, paletas, cometas, juegos, nevera, mesa de cámping, comida... Nada mejor que alquilar una mula, para que al menos traslade todas las cosas desde el maletero del coche hasta la playa... y si es posible, coordine la recogida...
  22. Abanicador profesional: capaz de funcionar con tres velocidades, y en las categorías de abanico tradicional y plumero de mango largo, es un virtuoso en hacer sentir bien al personal, pero agradece una pausa de 10 minutos cada hora.
Para que luego digan que el verano, las vacaciones y el descanso son malas para la salud... y para la inventiva...