miércoles, 21 de septiembre de 2011

RECESVINTA, MON AMOUR...

Si te hubieras llamado Recesvinta, mi vida sería más sencilla... Al menos, ahora, para olvidarte, no tendría tantos problemas... Con lo hermosos y rimbombantes que son algunos nombres patrios, como Cunegunda, Odoacra, Sisebuta... Con la abundancia de nombres importados difíciles de olvidar, entre otros Edeisi, Marjolein... Y la enorme cantidad de patronímicos salidos del antiguo testamento, tipo Yudit o Palmira... Por no mencionar los del martirológico santoral: Perseveranda, Prosdocia, Edelburga... Nombres con enjundia, con raigambre, olvidados desde hace demasiado tiempo...

Pues no señor... Tenía que entregarle el corazón a una hermosa criatura de ojos inmensos, labios de rubí y dientes blancos como la nieve... Y ahora, cuando todo ha terminado entre nosotros, casi tengo que vivir recluido... Enciendo la tele, y sintonizo al azar un programa de nuevos cómicos... Aparece la típica humorista zafia, y por casualidad, se llama igual que tú... Cambio de cadena, que una de las pocas cosas que me gustan de la TDT es la capacidad que te ofrece de escoger entre toneladas de mierda, la cadena que te da menos asco... Y caigo en el "telediario" (o como demonios quiera llamarlo el director)... y la presentadora se llama como tú... Nueva migración... Y caigo de lleno en la película "West side story", justamente en el momento en que cantan "nuestra" canción... y tu nombre se eleva en el aire... y yo, que te añoro tanto, me pongo a llorar...

¿Por qué has tenido que llamarte, precisamente, María?¿Por qué has tenido que dejarme plantado, después de tantos años juntos? Menos mal que no voy a misa, que si no... con tantas repeticiones de tu nombre, perdería el sentido.... María... así se llama también mi compañera de trabajo... y la vecina de mi hermana... y la mujer del portero...

Te lo prometo, María... la próxima novia que tenga, la escogeré por el nombre... cuando más extraño, mejor... para que si todo sale mal, no pueda encontrarme en una situación en la que el recuerdo de un nombre de mujer envenene mis vigilias... De momento, haré una búsqueda en el carapocha... pero solo de aquellas mujeres que se llamen Edeisi, Primitiva, Cándula, Felicitas, Campanilla... y, sobre todo... Recesvinta...

Recesvinta, mon amour...


CREO QUE ME HAGO MAYOR...

Sí, creo que me estoy haciendo mayor...porque estas cosas no me pasaban antes...

Pero mejor empecemos por el principio...

Hoy, no tengo casi trabajo, y un poco por aburrimiento, y otro poco por masoquismo, me ha dado por consultar en Movistar (la antigua Timofónica) el saldo de puntos de mi teléfono móvil, para ver si podía conseguir uno baratito y restultón... Y allí empiezan los problemas... Porque la pantalla tarda una eternidad en llenarse... y cuando lo consigue, parece que está escrita en arameo, como poco...

¡¡Hasta los c... de perder el tiempo!!
Hay muchos tipos de móviles, para todos los bolsillos... pero no encuentro ninguno que me convenza demasiado... Soy fan de Nokia desde hace 20 años, y no me apetece mucho cambiar... Y se lo indico al asistente (hace cien años, más o menos cuando yo nací...) se lo habría pedido al mayordomo, que me anunciase con su señor... Ahora, no... ahora es más difícil, porque se trata de un programita informático... que hace lo que le da la gana...

El gran problema ha sido encontrar mi saldo de puntos... porque hace tanto tiempo que pedí la factura por internet, que no lo recuerdo... Y como no usamos contraseñas ni nada en estos tiempos... En el móvil... el cajero... en el trabajo... en mi blog... en los blogs de los amigos... con el carapocha... con el banco... en youtube...con la lavadora.... vale, con la lavadora no, pero es cuestión de tiempo... Después de probar con las habituales, se me ocurre mirar en la puta esquina izquierda de la pantallita... y veo que he realizado la búsqueda en la sección de "Empresas"...¡Con razón no acertaba nunca! Y me empiezo a cabrear: con el sistema informático, sus diseñadores, mi trabajo, la lentitud de internet... y noto que se me están empezando a subir los colores...

Cambio de pantalla... y vuelvo a la casilla de inicio... en este caso, la de "Particulares"... y repito la búsqueda... de modelos... de ofertas.... y por supuesto, del código y número de usuario... Con esa operación, he perdido más de 20 minutos... es decir, el mismo tiempo que cuatro cigarrillos hace años... o de "uno rapidito", como dice una amiga... De alguna extraña manera, accedo a la pantalla que necesito, me piden, una vez más, el usuario y la contraseña... ¿A estas alturas, todavía no se han enterado de que es justamente ese dato el que necesito? Y, de repente, con el típico "ataque de lucidez masculina", como diría mi mujer, pincho en un sitio (no me preguntéis dónde, porque no lo recuerdo... si lo recordase, no sería un sitio, sino un punto concreto de la pantalla...), que me lleva a un enlace, desde el que se brindan, casi una hora después de comenzada la excursión por las tenebrosas aguas de la telefonía informática, a mandarme todos los datos a mi móvil...

Más feliz que una perdiz comiendo regaliz en la calva de una meretriz, espero a que me llegue la información... y misteriosamente, en cero coma segundos, me llega el mensajito... Por supuesto, la contraseña y el usuario que me facilitan se parece tanto a lo que yo estaba tecleando como ciertos engendros que conozco, a los seres humanos... es decir, nada... Pertrechado con los flamantes datos que ellos mismos me acaban de facilitar, los meto en las casillas correspondientes... ¡Y el puto programa de los co... los rechaza! Revisando nuevamente el críptico mensaje, compruebo que he transcrito mal una letra...

Al final, con mi nueva (y cambiada) contraseña apuntada en un papelito, estoy dispuesto a rebuscar, una vez más, los móviles que puedo cortejar con mi saldo de puntos, que de repente parece insignificante... Y voy mirando modelos, y costes... Yo los veo todos iguales... y, por supuesto, no entiendo ni la mitad de las características técnicas, que justifican su elevado precio... pero ninguno de ellos tiene lo que yo estoy buscando: un condensador de fluzo nuevecito, y un cogenerador de positrones para recoger la caca del gato...

Decido regresar a la marca que me gusta... que la nuestra es una larga relación... y sigo sin entender gran cosa... Eso sin contar con el problema añadido de que toda la sección está pensada para caracoles artríticos, que hasta que se cargan las imágenes, me da tiempo de limpiar la pantalla, el teclado, la pantalla y el teclado de mi compañera, ordenar los cajones... y ya va para una hora y media desperdiciada...

Revisando una vez más las pestañitas de la parte superior, veo una palabra que, al menos, reconozco: "Outlet"... ¿Un "outlet" de móviles, en Movistar? Pues sí, señores... aunque tiene muy poquitas cosas... pero una de ellas es la que estoy buscando... Encantado de la vida y de haberme conocido a mí mismo en aquél momento, pincho en la opción "canjear"... Y me empieza a marear el puto programa, de una pantalla a otra... Porque el producto que yo busco, no aparece entre los que puedo canjear con mi flamante saldo de puntos... aunque lo he comprobado un par de veces... Sencillamente, el sistema lo ha eliminado por la cara... Abro una nueva sesión en otra pantalla, y lo encuentro, y miro cómo se llama, y por supuesto, existe, si no es una tomadura de pelo...

Y, por si fuera poco... Empiezo a dudar de mis puntos, mis pequeños e insignificantes 23.900 puntos... Porque resulta que también hay una cosa llamada "puntos de zona azul", que deben de ser muy importantes, porque lo que me costaría un puñado de euros con los "normales", me saldría "gratis" con los azules... Siendo optimista, pincho en los "azules"... y cotilleo un poco... Sí, los precios no están mal: "0" euros, y los "20.000" puntos... pero luego, observo "peculiaridades"... Porque con letra pequeña y en segundo plano, indican "80 euros de reserva de crédito", o algo por el estilo... Es decir, que los puntos azules tampoco son tan majos... si por detrás, te están clavando una "permanencia", o cualquier cosa rara...


Teléfonos último modelo, para señora y caballero...
¿El saldo?¿El balance de una hora y media, peleándome con el ordenador, el móvil, el servicio virtual de atención al cliente, el servidor del curre...?

Bueno... pues decido que todas estas moderneces no las entiendo... y prefiero anotarme la referencia del producto del Outlet que me interesa, y visitar el lunes un concesionario de Movistar, cerca de mi casa... Para que me expliquen el pequeño asunto de los "puntos azules"... y que si la cosa no funciona, al menos pueda ir a reclamar a un sitio físico, donde una persona física me pueda aclarar las dudas en persona... Y mientras tanto, seguiré con mi teléfono móvil de última generación... por el que estoy hablando en la foto...

¿EL PRESUNTO FINAL DE LA HISTORIA?

Dos llamadas después, y tras numerosos paseos por el pasillo con el inalámbrico... he conseguido hablar con una encantadora teleoperadora, llamada Nerea, que ha deshecho el entuerto en cuestión de pocos minutos... Parece que voy a ser el orgulloso papá de un móvil algo más moderno que el zapatófono, y que de repente, tengo la sangre azúl... ¿o ha dicho que ingresaba en la zona azul? Suena a película de guerra...

Lo que más he agradecido en estas dos tardes de incertidumbre movilizadora... es el poder escuchar una voz humana al otro lado del teléfono... Y si encima, tiene sentido del humor y puede tranquilizar a un troglodita informático como yo... vamos, que me corrían los lagrimones por las mejillas y todo, al terminar la llamada...

Tampoco recuerdo si era el modelo que lleva la plancha y las tenacillas para el pelo... o el que permite hacer formas para las galletas...


EL CUENTO DE LA NAVIDAD… Y EL “BICHO RARO”…

Siempre me han gustado los cuentos, desde que era muy pequeño... y durante mucho tiempo, he sido bastante crédulo... Pensaba que la navidad (lo siento, no funcionan algunas mayúsculas...) era realmente una especie de tregua en el mundo real, donde las personas "buenas" (y creyentes, por supuesto... o como poco, católicas, apostólicas y romanas) tenían que aprovechar algunas fechas muy especiales para ser buenos los unos con los otros, demostrar el cariño (incluso hacia aquellos familiares a los que veías dos veces al año: en tu cumple, y en navidad), escuchar y cantar villancicos, y participar en una larga serie de misas, novenas, soportar la invocación navideña del Rey... Y durante muchos años, aunque sabes perfectamente que tus padres son los reyes magos (aunque en mi casa, venía antes Papá Noel...), te dejas llevar por la rutina: comprar el árbol en la Plaza Mayor, arrastrarlo como puedes hasta el coche, y de allí a casa...
Por cierto, es curiosa la evolución de los árboles de navidad en Madrid, casi todos ellos vendidos en la Plaza Mayor: primero eran grandes ramas, desgajadas de árboles mucho mayores, que a mis nueve o diez años, me parecían enormes... Luego, pequeños árboles, talados a hachazos cerca de la base, y con un bonito cepellón decorativo (una bolsa de basura, rellena de tierra y arcilla)... Después, unos arbolitos más raquíticos, eso sí, más ecologógicos, y sobre todo, reciclables con las bonitas campañas del ayuntamiento... Y luego, directamente, caímos en el horroroso arbol de plástico, que durante once meses al año duerme el sueño de los justos en el trastero, y el tiempo restante, me recuerda a una de las viejas prostitutas del Foro Romano, maquilladas, reconstruídas... y, en el fondo, completamente vacías... Al casarme, heredé el árbol familiar... y nuestro gato se pasaba las horas muertas inspeccionando su reflejo en la superficie de las bolas... o comiéndose las guirnaldas... Este año, como el anterior, serán los pitufo-monstruos y una rama de acebo las únicas huellas de tan señaladas fiestas... al margen de un par de comidas familiares, un par de cenas, y tal vez una escapadita de fin de semana...

Sin embargo, desde hace un par de años, me he vuelto un "bicho raro"... porque al acercarse la navidad, aunque sea la del Corte Anglés (que el año que viene empezará el 1 de noviembre, para aprovechar el tirón de Halloween), me sale una especie de sarpullido moral o sentimental... que hace que me dé auténtica alergia la navidad... y casi todas sus manifestaciones... Me hastía tanta hipocresía, tanto fariseísmo, en las relaciones laborales, personales y familiares. Estoy cansado de poner buena cara, la típica "sonrisa loctite", durante casi un mes... No se trata de demonizar estas fiestas... sino de rebelarse contra tantas mentiras, falsedades, negocios e intereses creados...

Comenzando por el mismo cuento de la navidad... que se puede resumir en unos cuantos párrafos... Dicen que hace varios miles de años, en un pequeño pueblo nació el hijo de un dios, que escogió vivir como un hombre de carne y hueso… Dicen que tres sabios (para unos, astrónomos, para otros, magos) fueron a su alojamiento provisional, a llevarle regalos y rendirle pleitesía, por ser hijo de quien era… no de su padre natural, pues su madre jamás conoció varón, sino de aquél dios esquivo… Por culpa de la persecución de un magnate romano, se fueron a Egipto, y desaparecieron… Durante más de treinta años, no se tuvieron datos de su paradero, algunas teorías modernas indican que viajó a otras tierras, y que conoció a Buda…

Pero regresó a su país natal, para predicar una nueva religión, teóricamente basada en cosas como “el amor”, o “el perdón”… Y fue agrupando a su alrededor a una serie de discípulos, que fueron los apóstoles… Y fue traicionado por uno de sus seguidores, y por el Sanedrín, y entregado a manos de los invasores romanos… Y lo crucificaron… y dicen que resucitó al tercer día… y aquella fue una de las bases de su religión, la creencia en el más allá…

Y sus discípulos fueron elaborando muchas teorías, redactando sus enseñanzas, y ni siquiera sus propios evangelistas se ponían de acuerdo sobre “su” verdad… Y comenzaron las luchas internas… Y aquella religión de los esclavos, de los pobres, edificada sobre un dios que se hizo hombre, fue ganando adeptos… Y de perseguidos se convirtieron en perseguidores… Con una importante reunión de teólogos, llamada “concilio de Nicea”, se comenzaron a unificar criterios… y se habló de “evangelios oficiales” y de “evangelios apócrifos”…

Y al mismo tiempo que se incrementaba el poder de esta iglesia, se potenciaba la lucha interna… Se vieron involucrados en auténticas guerras por el poder terrenal en casi todo el mundo conocido… Y conquistaron reinos… Y nuevos territorios… y llegaron las Cruzadas… la liberación del santo sepulcro… las guerras santas… Con el paso de los siglos, en el nombre de aquél presunto hijo de dios, se han ido cometiendo las mayores barbaridades, ejecuciones en masa, se arrasaron ciudades enteras, se quemaron “herejes” en la hoguera… De manera indirecta, con la conquista del reino de Granada y el malhadado viaje de descubrimiento de un tal Cristophoro Colombo (que muchos estiman era veneciano), se descubrió un nuevo mundo… al que se exportaron, entre otras cosas, la religión parasitaria, asesina y revelada; sofisticados métodos de tortura; un engranaje represivo de los habitantes; y se exterminaron la ciencia, la cultura, la sociedad… Conquistadores e inquisidores, y demasiados “hombres de dios” contribuyeron activamente al exterminio… en nombre de aquella religión… Con la llegada de las enfermedades del hombre blanco, entre otras la viruela, se generó una pandemia de tales proporciones, que superó incluso a la gripe de 1918… Y por si todo esto fuera poco, implantaron el sistema de la esclavitud al importar a numerosos africanos como mano de obra resistente y capacitada, para explotar las minas de oro…

Pero nada era suficiente para ellos: esta religión bastarda se dividió en sectas menores, y nacieron los protestantes, los luteranos, los católicos, los anglicanos… y cientos de grupúsculos, todos ellos en posesión de la “verdad”, y dispuestos a exterminarse unos a otros con tal de demostrarlo… Y estas guerras, nacidas de la religión, llegaron a durar cien años… aunque es cierto que los enfrentamientos paraban durante el invierno… Mientras tanto, la maquinaria represiva siguió en marcha con el paso de los siglos, perfeccionándose con la Inquisición que se mantiene, bajo el nombre de “propaganda fide”… y se ha manifestado en el exterminio inicial de la teología de la liberación…

Es cierto, y sobre todo en los últimos años del siglo XX, surgieron de esta mentira personas de un valor tan incalculable que cambiaron el mundo: la Madre Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer, el Abbé Pierre… Y son muchos los religiosos y religiosas que realizan una labor increíble, vinculada a la atención de los más desfavorecidos, de los más pobres… personas como Irena Sendler nos reconcilian con la humanidad, como también el cónsul Perlasca, o incluso Oscar Shindler… sin necesidad de que fueran sacerdotes o monjas…

Dentro de escasas semanas, una vez más, medio mundo (al menos, el que tiene dinero suficiente) se dedicará a despilfarrarlo para celebrar un acontecimiento que, lo más seguro, ni siquiera existió… Es una religión oportunista que se apropia de textos y de tradiciones pre-existentes, como el solsticio de invierno o la celebración de Samhain de los antiguos celtas y el culto a Mitra… Se ha convertido en una de las más importantes del mundo, comparable solamente a la musulmana y, según las últimas estadísticas, al culto Jedi… que tenía 400.000 seguidores en 2001… Si lo piensas fríamente, parece un culebrón… se basa en una mujer virgen, que tiene el hijo de otra entidad… y el padre, es un cornudo consentido… Un hijo, afectado por la carencia de afecto, que tiene ínfulas de grandeza… Un buen equipo de relaciones públicas… y proclamar algo tan goloso como que este mundo es una farsa, y que lo importante es “el mundo futuro”… del que nadie ha vuelto…

Dos mil años después, aquí estamos, en nuestra católica España, con unos grandes almacenes que hacen su agosto en pleno mes de noviembre, y adelantan la navidad… Con una plétora de cenas de empresa, cuyo mayor interés es comprobar si B. se pone otra vez a cantar encima de la mesa, o quién se enrolla antes con la buenorra de turno… y hacer fotos, muchas fotos, para recordar el acontecimiento… Cestas de navidad para todos, quizás para acallar las conciencias… Cenas de familia… regalos hipócritas para gente que no nos importa… falsos sentimientos y propósitos de enmienda… La navidad, en el fondo, es para los ricos… que se regodean en su riqueza… para los niños, que tienen dinero… para los que están sanos…

A los pobres y los enfermos, les da igual… Quienes se mueren de frío en las aceras de toda España, que ya estamos a bajo cero… no la recuerdan… Solo se benefician de ella el comercio, los grandes almacenes… y sus promotores, que sacan a relucir sus mejores galas, túnicas, mantos, joyas… y organizan funciones especiales, para seguir alimentándose de los presupuestos del Estado, de los réditos de sus bienes terrenales, y de lo que sacan en sus funciones especiales, sobre todo en noche buena y en reyes…

Y si dices que no te gustan los villancicos, que estás en contra de los regalos navideños, que la iglesia haría mejor en vender sus bienes y repartir el fruto entre los pobres que en hacer ostentación de su riqueza… Si te niegas a participar de los ritos estacionales, y te quedas en casa viendo la tele en vez de ir a la misa del gallo… Si te atreves a decir que la religión no es más que un engañabobos, un gran negocio… Si comentas que hay curas buenos y curas malos, pero que la iglesia como tal debería pedir perdón por tantos abusos… e indemnizar a las víctimas... O si dices que para culebrones, prefieres los venezolanos, porque al menos en ellos las actrices suelen estar buenas… Si odias los dichosos villancicos modernos, berreados en los corrales por rebaños de ovejas (churras y merinas), dirigidas por señores con falda… Te conviertes, como poco, en un bicho raro…

Pues bien… Soy un bicho raro… A mucha honra… Y me espantan los muñecos de Papá Noël que cuelgan de los balcones... Y no soporto las coronas fúnebres de plástico que colocan en las puertas y ventanas... Me parece un despilfarro de energía eléctrica el complejo entramado de luces navideñas recicladas que el Ayuntamiento de Madrid ha vuelto a colgar, de nuevo, en las principales calles... Me horroriza que todos los años regrese a la ciudad el Gran Circo Mundial, que no hace otra cosa que mantener un sistema de esclavitud en los animales y en muchos humanos... Me aburren las repeticiones de las mismas películas de romanos, o de tema religioso, año tras año... Salgo huyendo de los niños y los adultos que venden presuntas participaciones para viajes de fin de estudios, o para cestas de navidad...

Por supuesto, no acudo a las cenas de empresa... aunque unos días después, me río de la cantidad de barbaridades que ha hecho la gente, aprovechándose de las libaciones etílicas y de los excesos de comida... ¿Realmente piensan que la memoria de los demás es un disco duro, que se puede formatear a granel, para borrar todos los recuerdos poco convenientes? ¿De verdad piensan que no tiene consecuencias cierto tipo de comportamientos, realizados delante de compañeros poco fiables? ¿O la cantidad de despidos, o de degradaciones en la carrera profesional, que se generan en estos eventos?

¿Que si creo en la navidad? No... me temo que no... Compro algunos regalos, pero limitados, un poco por cariño, y otro poco, presionado por la tradición... Compro lotería de la empresa, para que no se me quede cara de idiota, si precisamente toca ese año... y yo no la tengo... A veces, creo que me gustaría tener algún tipo de fe... pero ya soy muy mayor para comulgar con ruedas de molino...

No, no creo en la navidad... pero sí es cierto que, en muchas ocasiones, la gente cambia cuando se acercan estas fechas... Muchas personas sonríen, son amables, incluso con perfectos desconocidos... A veces, cuando acudes a los auténticos sitios mágicos, como cierto albergue en el que unas monjitas acogen a los hijos de las prostitutas de la zona, y participas en el reparto de regalos (con el gorro de elfo), te sientes bien... Recordando a mi padre, pongo un CD de la "Pasión según San Juan" de Johan Sebastian Bach, o del "Mesías" de Haëndel... y aquellas palabras, que no comprendo, me hacen sentir distinto... quizás incluso, mejor... y casi todos los años, veo "¡Qué bello es vivir!"...

No sé... igual en el fondo, lo que no soporto es la falsedad, la hipocresía, el mercantilismo... Y pienso que, en el fondo de todos nosotros, sigue latiendo un viejo recuerdo, el de aquellas navidades pasadas, tal vez incluso las primeras de nuestra vida, y de esa manera recuperamos una chispa de inocencia... Y, con algunos pequeños actos de bondad, que todos realizamos con menos esfuerzo en estas fechas (algo tan sencillo como sonreír...), recuperamos un poquito la ilusión por las cosas, y sobre todo, por las personas, por la vida, y por nosotros mismos...

Quien sabe... Tal vez, lo que añoro, lo que revive débilmente en mi interior con la música, algunas películas, algunos gestos, sea el auténtico secreto de la felicidad: la esperanza en el hoy, las fuerzas para luchar por el mañana... y la capacidad de dar y recibir amor... Pero, todas estas cosas, no deberían encorsetarse, dentro de tantas mentiras, patrañas y oropeles... Porque la vida es más importante... Y sería mucho más agradable para todos, si aquél espíritu subyacente, lo incorporásemos a nuestro corazón...

Me temo que sigo siendo un bicho raro...

"But I´m not the only one..."


VENTAJAS DE UN ZAPATÓFONO...

Equilibrio... es caminar, descalza, sobre el metal... sintiendo la rugosidad de cada poro en la piel... quema... el sol ha lucido todo el día, con fuerza... pero sigues adelante, tranquila, sin mirarme...

De todas formas... ¿Para qué hacerlo, si sabes, de sobra, cómo me has dejado?

Y te miro....

Mantengo los ojos abiertos, sin llorar... Viendo cómo te marchas, despacito... En la mano, mi móvil, inútil cacharro, viejo y pesado, sobre todo, demasiado lleno de recuerdos, de besos esquivos, de llantos y despedidas... Demasiado lleno de ti...

Tu pies son hermosos.... está claro que te gusta cuidarte... Recuerdo aquellas perezosas mañanas de domingo, en la cama... Lo mucho que te gustaba que yo te diera leves masajes con crema hidratante... para dejarlos suaves... y si después iba subiendo lentamente por tus gemelos, tus muslos... Y lo que empezó siendo un pequeño masaje relajante, se convierte en tormenta de lujuria...

Por supuesto, eso fue hace mucho tiempo... Antes de descubrir mi oscuro secreto: trabajo en una línea erótica... Que tuviera clientes masculinos no te importaba demasiado, es más, incluso de daba algo de morbo... Pero que atendiera a otras mujeres, era algo superior a tus fuerzas... Y sentías muchísimos celos... Sin contar que lo descubriste precisamente al responder a mi anuncio "Jovencito bien dotado se ofrece para mujeres insatisfechas... Hazme tuyo..."

Puedo imaginar perfectamente tu cara, cuando escuchaste mi voz... "¿Ricardo? ¿Eres tú?... Pero... ¿Np trabajabas en una empresa de reparaciones a domicilio?" Aquella noche, cuando volví a casa, me estabas esperando, más o menos con el rodillo de amasar en la mano... Ni siquiera después de explicarte lo que ganaba mensualmente fuiste capaz de superar tu ataque de celos...

Y por eso estamos aquí, en la playa, mientras te alejas, caminando por la viga de hierro... Estás muy hermosa... y vista desde atrás, tienes un culo maravilloso... Una mujer hermosa, un hombre guapo, el mar, la soledad... No sé cómo podré seguir viviendo si tú te vas de mi vida, si no estás dispuesta a olvidar mis "deslices telefónicos"...

En aquél preciso momento, mi zapatófono comienza a sonar, con la melodía gay... Tremendamente cabreado, lo saco del bolsillo del pantalón y, tomando impulso, lo lanzo hacia delante con todas mis fuerzas... Siempre me ha gustado el béisbol... Por eso, anticipo su trayectoria...

No me da tiempo a avisarte... y te alcanza en plena nuca... Te caes al agua... menos mal que en aquél momento ya estabas lo bastante lejos de la orilla para no hacerte daño... Me lanzo detrás de ti, y te llevo de nuevo a la playa... Te deposito sobre la toalla, y te arropo... ¿Te habrás hecho daño?

"¿Estás bien?", te pregunto... "¿Qué ha pasado?", es tu respuesta... "Nada, amor... te has resbalado mientras hacías equilibrios sobre la viga..." "¿Y el trabajo? ¿Mucho lío en la compañía por las inundaciones del domingo?"...

Entonces, comprendo lo que ha sucedido: por culpa del tarascazo en la nuca que te he dado al lanzarte el zapatófono, combinado por la impresión del frío (que en diciembre, la temperatura del agua es muy baja en todas partes), te ha hecho perder la memoria... Por lo tanto, no recuerdas nada de nuestra conversación en la línea erótica, ni sufres de un ataque de celos, ni estás decidida a dejarme hoy mismo si no cambio de trabajo... porque no eres capaz de compartirme con otras personas...

Y mientras te beso, levemente, en los labios, mientras nos arropamos los dos en la marta, escuchando el sonido del mar... pienso que es una gran ventaja el tener un zapatófono de hace diez años... Porque con uno de esos ridículos teléfonos de última generación, el impacto no habría sido suficiente para hacerte olvidar... De villano a héroe, en pocos segundos... Gracias al zapatófono...

Aunque tendré que ocuparme de buscar una tapadera... porque no pienso dejar mi trabajo...

ALGUNOS TRABAJOS NAVIDEÑOS...

La navidad, así, con minúsculas... fechas de retornos familiares, de fiestas de todo tipo, de enormes gastos (muchas veces demasiados), y de raudales de buena fe, de creencia en la bondad del otro... y en la de uno mismo... La época, por excelencia, en la que todos hacemos ostentación de buenos sentimientos... se entiende que quienes tienen un buen trabajo, dinero y salud son los más afortunados... La navidad... que tal vez sea un filón de nuevos empleos... señores del gobierno, también con minúsculas... Si se mantienen en la misma línea de precariedad y falta de esperanza en el mañana, aquí les propongo unos cuantos trabajos (de mierda, eso sí), pero tremendamente navideños... con algunas de sus características...

a) ensobrador de felicitaciones navideñas: contrato por obra o servicio, imprescindible dominio de varios idiomas fluidos a nivel conversación... Se exigirá medición estándar de la lengua, buen aliento... Jornada de 5 horas con 45 minutos, para evitar los nocivos descansos... cierto riesgo de intoxicación por lamer tantos sobres, se compensa con el ahorro en comida por culpa de las náuseas...

b) elfo de cabecera: contrato del 20 de diciembre al 26 de diciembre. Imprescindible estar delgado, medir menos de un metro setenta, y excelente sentido del humor... puesto que hace falta tenerlo, para pasarte doce horas al día, haciendo el gilipollas, peleándote con catervas de niños furiosos, y por si fuera poco, reírle las gracias a un falso gordo vestido de rojo... eso por no hablar de ponerte las putas mallas doradas, los botines de ante, el extraño corpiño y el gorrito... todo ello, por supuesto, rigurosa herencia familiar... que nunca ha sido lavada por la gente de la ETT...

c) papá noel de pega: contrato del 20 de diciembre al 26 de diciembre: por obra o servicio... Plus de peligrosidad: posibles lesiones nasales y auriculares por los tirones de los niños. Se aconseja pegarse bien la barba... El 26 de diciembre es el día de las devoluciones: muy conveniente utilizar espinilleras reforzadas... Otro gran inconveniente: los rellenos para el traje... y el traje en sí mismo: también es herencia familiar, y huele a sudor y a mierda...

d) empaquetador en centros comerciales: contrato del 1 de diciembre al 10 de enero. Características del puesto: alta peligrosidad, por tener que aguantar la presión de los compradores, que se han pasado de dos a tres horas esperando hasta llegar a la línea de caja, y encima te echan siempre a ti la culpa de los retrasos. Además, casi todos los clientes quieren enseñarte a hacer tu trabajo, y dicen "¿Por qué no te das un poco más de prisa, guapa/o?"... Siempre cabe la pequeña venganza de poner tanto celo que tarde una hora en llegar al puto regalo...

e) rey mago (Melchor y Gaspar): contrato por obra o servicio, como todos, casi siempre del 15 de diciembre al 6 de enero. Remuneración distinta, en función de la empresa que te contrata, si es un puesto callejero o en un centro comercial. La ropa la pone la empresa, por lo que el nivel de cutrez también es variable. Alicientes: si estás en un centro comercial... no pasas frío... y de vez en cuando te diviertes, por las caras de desesperación de los padres. Inconvenientes: besas a millares de niños, por lo que puedes coger miles de enfermedades no deseadas.

f) rey mago (Baltasar): mismo tipo de contrato y duración que los demás, idénticos problemas con la higiene. Riesgo añadido por las sustancias utilizadas para oscurecer la piel: desde el corcho quemado de toda la vida, al maquillaje corporal. No es recomendable utilizar betún negro, y mucho menos pintura plástica. Ventaja: con tanto potingue en la cara y en el cuello (se supone que te dan guantes blancos para las manos), no te reconoce ni la madre que te parió. Inconvenientes: cruzarte en el camino de un grupo de skins... o que vengan a verte a tu trabajo...

g) paje de RRMM: mismas condiciones que el elfo de papá noel... única ventaja, no llevan orejas ni nariz postizas...No tienes que aguantar a una sola persona, sino a 3 que además, imbuidas del prestigio que les da el uniforme, no dudarán en tratarte como un esclavo... a base de cafés y licorcitos para matar el frío... y dejándote solo con la cohorte de niños cabreados, porque los reyes se van a comer...

h) inspector de iglesias: por supuesto, trabajando para la SGAE, su finalidad es meramente recaudatoria: asegurarse de que pagan el canon adecuado, que los villancicos que berrean los feligreses están exentos de derechos de autor, y que tampoco se obtiene beneficio de los tarareos... o se ponen antiguos vinilos o cintas de cassette para ambientar un poco el desangelado templo. Es necesesario para este puesto estar desprovisto de cualquier tipo de oído musical, de piedad y de vergüenza... Nota: solamente se ejercerá con todo su peso en la famosa "Misa del Gallo", y celebraciones parecidas...

i) mejor amigo/a: sobre todo, para las cenas de empresa, y ciertos tipos de eventos en los que se requiere acompañante para disfrutar un poco más y no sentirse tan solo: cena de nochevieja, comida de navidad, cotillón, cena de reyes... Todos los gastos corren a cuenta del cliente: entradas, copas, guardarropa, taxi...Por un pequeño "extra", también escucha nuestros lamentos de borracho solitario, y nos lleva a casa, nos mete en la cama, y nos arropa... Otro "plus" permite mantener relaciones sexuales con aquella persona, pero en ese caso, se llaman "señorita o señorito de compañía"... La opción más habitual es... no hacer nada, y seguir siendo el habitual tiburón o gorrón de las fiestas, hambriento de cariño, y pasado de alcohol...

j) teleoperador de recobro: si ya es un trabajo bastante cargante en ocasiones normales... el tener que llamar a los morosos el día de nochebuena, en nochevieja o el día de reyes debería estar pagado con un recargo... Aunque es cierto que ciertas personas disfrutan jodiendo la navidad a los demás...

k) mejor amigo sobrio: especialmente valorado en los controles de alcoholemia, es la típica persona a quien pagas para que no beba (ni se coloque) en toda la noche, y te acompaña en todos los desplazamientos. Por un módico precio, también ejerce de "detector de garrafón". Los gastos son a cuenta del patrocinador, y su labor concluye cuando te deja en casa... La versión más económica de este servicio es el "taxista".

l) mejor amigo borracho: es el alma de todas las fiestas, sin duda alguna... por eso, todo el mundo le quiere, sobre todo si en verdad no está del todo borracho y es bueno contando chistes o haciendo gracietas... Casi siempre trabaja gratis, pero nada como un buen actor para poner algo de chispa en la fiesta... El mérito es confundir al personal... y desinhibirlo un poquito.

Y sigue, y sigue la lista, como el famoso conejito rosa... Por eso, es mejor que la vayas completando tú... Pues de todas formas, está bastante clara la lista de todas aquellas personas que se pasan trabajando las navidades... Solo por citar algunos: policías de todas clases, guardias civiles, bomberos, vigilantes de seguridad, taxistas, cerrajeros, recepcionistas de hotel, encargados del guardarropa, cantantes (algunos), bailarines (idem), "gogós", porteros de discoteca, porteros de otros sitios, médicos, auxiliares de clínica, enfermeras, celadores, repartidores de cestas de navidad o de regalos, buzoneadores... A todos ellos, y también a todos los lectores... Felices fiestas... y próspero año nuevo....

SOBRE LAS INOCENTADAS

No entiendo las inocentadas... ni las que se hacen con mala leche (las típicas que luego retoman en programas como "La Batidora"), ni siquiera las que hacen los niños (que a veces son mucho más crueles...). No le veo la gracia a reírse de la desgracia ajena, ni poner en evidencia a las personas por sus fallos o defectos...

Sin duda alguna, lo que más me joroba es que se haya convertido, lo que en principio fue una tragedia de proporciones bíblicas, como fue la matanza de todos los primogénitos por los emisarios del faraón, si es que te crees esas historias, por supuesto, en algo divertido... Suponiendo que fuera algo cierto, algo histórico y por lo tanto, demostrable, no creo que les hiciera ninguna gracia a toda aquella legión de fantasmas (si es que crees en ellos) que cada año, un grupo de personas que no tiene nada mejor que hacer, se ponga a hacer putadas y gilipolleces... presuntamente para divertirse... a costa de un tercero que, por supuesto, no está en el ajo...

Porque ese es uno de los principios rectores de las inocentadas: es a) una putada; b) que se prepara contra alguien en concreto; o c) contra cualquier persona; d) se realiza ante testigos; e) mucho mejor si se graba con una cámara; f) y si lo puedes colgar en la red, mucho mejor; g) para que todo el que lo vea, se descojone (o desovariee); h) de la situación; i) o de la persona.

Todos hemos preparado alguna inocentada durante nuestra vida, da igual que fuera el típico cubo de agua dispuesto en equilibrio en la puerta de la clase, la típica mosca escondida en un terrón de azúcar, o la típica flor que escupe agua... Y utilizo la palabra "típica" a propósito, porque estas son algunas cosas que no hacen realmente daño a nadie, que es una risa sana, estúpida, pero sin mala intención... Otra cosa son las mierdas artificiales que se ponen en el retrete de chicas, sobre la tapa; el vómito artificial que se esparce por las esquinas; o manchar de aceite la parte delantera de un pantalón... Estas hacen menos gracia... Y por supuesto, los dichosos zumbadores eléctricos en la palma de la mano, las pistolas de tinta o los polvos de talco ya empiezan a pasarse de la ralla... Y lanzarle "blandi-blub" a la cabeza a una niña no me parece sano; o llevar a una persona a una situación extrema, por ejemplo simulando una entrevista laboral, o una reunión de negocios... El problema estriba, demasiadas veces, en la definición del término "broma" y su diferencia con el término "putada"... Para terminar como en la película "Carrie", cuando la sensación de vergüenza por haber sido engañada por sus compañeros de clase desemboca en un episodio de piroquinésis...

No, desde luego que no me gustan las inocentadas, ni gastarlas, ni mucho menos, padecerlas, y por eso trato incluso de evitarlas cuando apuntan hacia los demás... Quizás sea por mi "complicado" sentido del humor y mi exacerbado sentido del ridículo... Mi mujer a veces me dice que el sentido del humor lo perdí al nacer... Y yo le respondo que está muy equivocada, que mi sentido del humor es predominantemente negro, por no decir negrísimo... y por eso, prefiero no gastar inocentadas a nadie...

Me jode que me pillen por sorpresa, caer en una inocentada, y mucho más si es ante testigos... y si encima se graba y se difunde... puedo ser muy rencoroso... De todas formas, en días como el de hoy, procuro evitar las aglomeraciones... y llevo los escudos deflectores activados a la máxima potencia... No me fío ni de mi padre... y menos si llevan las manos a la espalda, y una extraña sonrisa en los labios...

Además, conocí a mi mujer un 28 de diciembre... y ahora nos estamos divorciando... Mayor inocentada que esa...

MÁS DESPROPÓSITOS NAVIDEÑOS...

Se acerca el fin de año... y con él, un inevitable balance, de lo vivido, y quizás también, de lo soñado... De mis "Despropósitos navideños de un varón de mediana edad", que publiqué en el blog más o menos hace un año, unos cuantos se han cumplido, otros no... Aunque no está de más el recordarlos...

1. Ser más feliz... Objetivo, conseguido... No, no es una felicidad absoluta, ni extrema, ni exultante... Es acomodaticia, aceptar tus limitaciones en algunos aspectos, y tratar de evolucionar...

2. Cuidar más a los amigos... Prueba superada... Quizás, porque es mi forma de ser.. tengo muy pocos amigos, pero son excepcionales, eso es lo que importa... Conocidos... bueno, a veces, más de los que yo deseaba...

3. Tener un poquito más de cariño por tu jefe.... Pues vale... Es cierto... aunque el haber cambiado de jefe es muy importante... y siempre ayuda el que confíen en ti...

4. Tener más paciencia... Bueeeennnoooooo... define "paciencia" y "con quién se tiene"... Con los demás, creo que no he cambiado mucho, aunque me muerdo la lengua y cuento hasta cien antes de comentar algunas cosas... Me fastidia enormemente tener que repetir las cosas, o que la gente hable muy bajito... Y conmigo mismo... va a ser que no... Prueba NO superada...

5. Aprender a ir de compras con otra persona... Prueba superada... El secreto es ir pocas veces, y que la otra persona lleve el carrito... Por eso, si no quiero ir con las manos llenas de productos, tengo que esperar... Aunque para las operaciones de compra-relámpago, prefiero ir solo...

6. Conducir de manera más responsable... Prueba superada... aunque sigo maniobrando muy rápido, y de vez en cuando no me importa correr... Eso sí, como haya dormido mal, el coche se queda en casa, y yo pillo el metro... He viajado menos de lo que me gustaría...

7. Callate en el cine... ¡Y apaga ese puto móvil!... Prueba NO superada... No soporto a las personas que se pasan la película entera contándose sus apasionantes vidas, hablando de la Maripuri que se ha hecho un lifting de pechuga y cosas por el estilo... Y si además están con palomitas y comiendo como cerdos... me hago mucha mala sangre...

8. Hacer más deporte... Prueba NO superada... Solo he ido a la piscina una vez, lo justo para recordar por qué odio el agua... Las piscinas de invierno me parecen un coñazo, nadas como en el carril central de la M-30... y parece que vas a expulsar por la boca los pulmones... No, no me gusta nada... Las de verano, son otra historia... al menos, tienes luz solar, y buenas vistas...

9. Pensar más antes de hablar... Prueba SI/NO superada... En general, hablo poco, y procuro emitir pocos juicios de valor sobre las demás personas o sobre mí mismo... Pero también es cierto que he metido la pata unas cuantas veces... y que ha sido un año bastante duro...

10. Ser mejor persona, en general... Prueba superada... Aunque nunca he sido demasiado malo con la gente, y n o me considero una mala persona, es cierto que he tomado decisiones importantes, que han afectado a otras personas, pero tengo la conciencia tranquila...

11. Comer más sano... Prueba NO superada... Sigo comiendo mediante pactos: unas veces como lo que debería (proteínas, pasta, arroz, patatas...), y otras, lo que me apetece (hamburguesas del Burger King, pizzas, postres lácteos...), pero mis niveles de colesterol indican que debo tomarme la alimentación más en serio... Aunque últimamente me he vuelto adicto a la pasta china... y al glutamato monosódico...

12. Hacer lo más correcto... Prueba SI/NO superada... Es decir, es una formulación tan ambigua, que no resulta fácil valorarla... Si hablamos de las compras en línea, las he reducido drásticamente... O pensando en levantarme a una hora prudente los días que libro, también lo he conseguido... Pero el teléfono sigue siendo mi bestia negra...

A estos doce propósitos iniciales, se le pueden unir unos cuantos más, que han surgido en los últimos tiempos, entre otros:

13. Ojito dónde miras... Prueba superada. Porque es inevitable, uno no es de piedra... Y el estar casado no implica que tengas que estar ciego cuando una mujer atractiva pasa delante de ti, aunque eso es algo habitual en los varones de cualquier especie...

14. Cuidado con lo que deseas o sueñas... Prueba NO superada... Soñar está en mi naturaleza, igual que desear cosas que no tengo...

15. Mimarme un poco más... Prueba superada... Aunque tampoco es bueno caer en los excesos, los mimos nos ayudan a remontar la moral en los momentos difíciles... Pero tampoco hay que pasarse con la regalitoterapia...

16. Ser más positivo... Prueba superada... Es una actitud vital, aunque siempre pueden estar en juego las famosas leyes de Murphy... El remedio es hacer las cosas como es debido... y tener más auto-confianza...

Y con esto y un bizcocho... hasta dentro de un año, cuando veremos si he cumplido estos propósitos... o no... Cordiales y congelados maullidos...

domingo, 18 de septiembre de 2011

LE SEGUÍAN LLAMANDO "PELO RATA"...

Es una forma de decirlo, por supuesto, bastante irónica... pero así es como lo estoy viviendo... Me explico: desde hace unos cuantos años, y como a otros muchos varones de mediana edad (que dentro de poco, me empezarán a ceder el asiento en los transportes públicos de Madrid), estoy librando una batalla, perdida, contra la gravedad... Sobre todo, en la cabeza...

No, es cierto, no me gusta nada la imagen que me devuelve el espejo, cuando me miro en él al aifetarme, y mucho menos, la que me ofrecen las cámaras de televisión en mi trabajo... Porque estoy fabricando una pista de aterrizaje cojonuda para mis amigas las moscas, al menos, eso era lo que decía mi padre cuando estaba de buen humor, y refiriéndose a él mismo... Es una cuestión de genética, porque mi padre y mis dos abuelos también comenzaron a perder pelo relativamente pronto...

El problema es que no me reconozco... y que no me gusta lo que veo... Alternativas, por supuesto, hay muchas... Desde probar los productos milagro que anuncian en las teletiendas, como una especie de esponja que es una lija y "retira los folículos muertos y fortalece con un suave masaje la circulación sanguínea" (al módico precio de 200 euros); los jarabes "que refuerzan el cabello en todo el cuerpo" (100 euros), y yo me pregunto quién está dispuesto a afeitarse más de una vez al día; los "aparatos de electroshok para estimular el crecimiento" (200 euros), y mil bobadas por el estilo... Eso por no hablar de los tratamientos ofrecidos por las clínicas de estética, que no me convence ni el cultivo de pelo en entorno estéril, para reinjertarlo uno a uno; ni los productos milagrosos con aminexil y otras gilipolleces por el estilo... Y mi pregunta es muy sencilla: si a todos los varones nos sigue creciendo el pelo en las axilas y en los huevos durante casi toda la vida... ¿por qué no hacer un injerto de piel de sobaco, para tapar la calva?

Entendámonos, no me importa quedarme calvo... Lo que me jode, hablando en plata, es la progresiva pérdida de la dignidad, que se deriva de tener una primera línea de cabellera bastante descuidada, que a duras penas consigue ocultar una parte frontal superior bastante despoblada... Mientras que el pelo sigue creciendo de puta madre en los laterales, igual que por detrás... Ya me he afeitado una vez la cabeza entera, primero con la podadora, y luego a cuchilla... y el primer comentario de mi mujer al verme fue "pareces un enfermo de cáncer al que han dado quimio..." Con mujeres como esta... ¿quién necesita enemigos? Es decir, intentas probar con un cambio de estilo en el peinado, y te sale con ese tipo de comentarios... No sé, en el trabajo, todo el mundo se sorprendió bastante, desde el típico gilipollas de turno que comenta "¿Y a partir de ahora, cómo hay que llamarte?"... Me callo la respuesta que quise darle... Hasta un par de personas que en broma me pasan la mano, para comprobar la efectividad del apurado...

El mayor problema es que no se trata de una de esas calvas ilustres o monacales, como la que tenía mi abuelo, con la parte superior afeitada, y los laterales poblados... Tampoco me importaría quedarme calvo por completo, Lex Luthor y Koyak siguen siendo algunos de mis personajes favoritos... Lo que me fastidia, es el procedimiento intermedio...

De ahí, el título de esta entrada, "Le seguían llamando "Pelo Rata""... Porque, mientras no me sienta cómodo con la imagen que me devuelven el espejo y las cámaras de seguridad, en cierto modo, me alegro de no verme tal y como me ven los demás... Y prefiero no preocuparme demasiado por el asunto... Aunque sea un tremendo coñazo el tener que usar gorra en verano, para que no se me chamusquen las ideas... Y, por supuesto, al revisar las viejas fotos, de mis dieciocho o veinte años, con el flequillo oscuro y denso... añoro los viejos tiempos, aunque solo fuera por eso...

LA MIRADA DEL INFORMÁTICO...

Una vez más, me he sentido francamente estúpido, al pedirle a uno de los informáticos de la empresa que le echase un vistazo al portátil de mi mujer... Desde hace un par de semanas, o tal vez tres, cada cierto tiempo, en medio de la sesión con office o con windows 7, aparece un cartelito, bastante maleducado, por cierto, en el que pone "Este producto es ilegal. Su funcionamiento también. Las aplicaciones dejarán de funcionar en breve", o algo por el estilo. Por supuesto, te ofrecen la posibilidad de comprar una nueva licencia para office, al módico precio de 140 euros... cosa bastante inviable a estas alturas de mes... Claro, si a veces me siento un poco mayor con los dichosos teléfonos móviles (no necesito leer el manual de instrucciones... se lo doy a mi mujer, y ella se encarga de explicármelo todo...), con las cosas de la "infosmática" lo llevo mucho peor... porque se supone que soy yo quien más sabe en casa de este tema...

Vamos, que si después del dichoso cartelito aparece el mensaje "El condensador de fluzo no ha sido correctamente activado", o bien, en plan "Misión imposible" me saliera el rotulito "Es usted un puto pirata. Esta versión ilegal y el equipo entero se autodestruirán en diez segundos", tampoco me extrañaría demasiado... Supongo que mis conocimientos de informática serán los de un niño de doce años... y mi categoría, la de "usuario pachanguero"... Siempre digo lo mismo: tengo que aprender un poco más de informática... incluso reviso algunos de los CD´s que regaló "El País" hace varios años, para que me suenen de algo ciertos vocablos... pero los bostezos me pueden... y no me entero de nada...

Eso sí... noto ciertas dosis de inquietud, según el informático está revisando el equipo de mi mujer... sobre todo, porque para investigar algunas de mis historias, me meto en todo tipo de páginas web... y trato de recordar la última vez que utilicé el portátil, con qué tema estaba trabajando... Y me alegro al recordar que borré el historial... puesto que trabajé con la creación de un retrovirus, pariente del Ébola zaire, y otra historia sobre terrorismo... Pero no, el problema no ha sido causado por las búsquedas...

De hecho, a los tres días de comenzar la búsqueda en profundidad de virus esquivos, de esos que se esconden en la memoria del ordenador y en el sistema de arranque, llega el diagnóstico: al ordenador no le pasa nada de nada, le han sometido a varias pruebas, no sale ningún mensajito, y todo funciona bien... Mañana me lo llevaré a casa... se lo devolveré a mi mujer (quien mientras tanto ha estado utilizando mi ordenador)... y ella comenzará a utilizarlo...

Hasta que salga, de nuevo, el mismo cartelito... o bien otro de sus parientes: "Eres un pecador de la pradera y tu office es más falso que el tupé de Mortadelo... Jooorrrr"... Por lo que, posiblemente, el lunes tendré que traerlo de nuevo al trabajo... y pedirle, de nuevo, a mi amigo el informático que lo revise... Aunque la alternativa sería traer también a mi mujer... que el informático se esconda... para de esa manera, sorprender al ordenador cuando vuelva a poner mensajitos...

Donde se demostraría, una vez más... que el mejor antivirus es la mirada del informático...

31 DE FEBRERO DE 2011...

A veces, soy una de las personas más despistadas que conozco... Menos mal que en casa, tengo una serie de rutinas que permiten localizar las llaves del coche, la casa de mi madre y mi hermana, en la mesilla de noche tengo un sitio especial para el teléfono móvil, y en la cocina, muchas veces me encargo de colocar las cosas a mi gusto... Eso sí, la mesa del despacho es un desorden organizado, tanto, que ni siquiera nuestra asistenta se atreve a pasar el pañuelo o el plumero, y menos en la zona de la maqueta, que también está estancada en el tiempo... La nevera se está convirtiendo en un sembrado de notas de todos los tamaños y colores... y tengo colocados todos los libros de la casa a mi gusto, ya sabes, por temas y autores... y muchas veces, añado el criterio de "leídos" o "no leídos"...

Pero hoy, hace escasos minutos, me han robado tres días de vida, de un plumazo... Al girar las manecillas del reloj, he recordado la película inspirada en la novela de H.G. Welles, "La máquina del tiempo", la versión antigua, por supuesto (la moderna es una bobería pseudo-romántica), cuando el profesor está viendo cambiar todo su entorno... Así me sentía yo, viendo pasar el tiempo a toda pastilla... Y planteándome que, en cierta manera, sigo viviendo al margen de la realidad...

Todas las mañanas, en cuanto me levanto (casi siempre al segundo toque), entro en una espiral de tiempo acelerado: afeitarme, ducharme, vestirme y desayunar en menos de diez minutos; abordar el coche (a ser posible con buena música), y llegar al trabajo antes de las siete menos cinco, para aparcar sin problemas; o bien afeitarme de noche, para coger el metro... Cuando llego a la oficina, hago la ronda y me cambio, entro en la fase de tiempo latente... Todo sucede a cámara lenta... Mientras hago "las labores propias... de mi uniforme", no me aburro... De hecho, no me suelo aburrir nunca... Pero sigo considerándome afortunado, por tener conexión a internet... y poder escribir a ratitos en el blog... Sobre las dos y cuarto de la tarde, el tiempo cambia de nuevo, al venir mi compañera, y después de las novedades, regreso a la dimensión de tiempo "normal"... Disfruto mientras regreso a casa... sin importar el medio de transporte escogido...

"Casa"... "Mi caaaaaasssssaaaaa...", como decía "ET"... Poco más que un conjunto de paredes, suelos, y techos... Más o menos hipotecados... pero de todas formas, nuestros... Abrir la puerta, siempre con cuidado, para no atropellar a Chiqui, nuestro fiero gato guardián, que a veces me espera en el rellano... Casi siempre, tenemos la casa entera para nosotros, y después de comer, toca siesta gatuna... Aquí, también, el tiempo se detiene... Pero cuando me siento frente al teclado, y dejo fluir las ideas, parece estirarse... y tres o cuatro horas pasan en un suspiro... Luego, otras labores del hogar, como preparar la cena, poner lavadoras, ver la tele o una película con mi mujer y con la fiera corrupia, acostarme antes de la una... y despertar, de nuevo, a la misma rutina...

Por eso, me fastidia tantísimo que me hayan robado setenta y dos horas de vida... Mi querido 31 de febrero de 2011...


MIS HORAS COMO HUMANO...

¡Menos mal que era sábado por la tarde! Que si llega a ser lunes por la mañana, me puedo morir del aburrimiento...

Pero mejor, empiezo por el principio...


Este soy yo...

Mi nombre es Chiqui Codina Hidalgo, y soy el orgulloso amo y señor de un matrimonio de humanos, Fátima y Fernando, a quienes, además de permitirles vivir en mi casa y gozar de todas mis atenciones y desprecios, les dejo pagar todas las facturas... y así no me tengo que preocupar por el vil metal... Como buen morrongo consentido, no tengo obligaciones concretas, y ocupo el lugar más elevado en la pirámide evolutiva, tanto de la casa como en el patio de luces...

Como deporte de riesgo, me encanta acechar caracoles entre las macetas de la portera (Milagros, un cariñoso maullido), y de vez en cuando, incluso me molesto en soltarle un zarpazo a las plantas, para que se caigan al suelo... Durante un tiempo, compartí la supremacía con un geco de unos tres centímetros... pero lo eliminé de un mordisco... y luego le puse mi trofeo a los pies a mi mascota masculina... sigo sin entender que se cabrease de semejante manera...

Mis ocupaciones son múltiples y variadas... A las seis y veintitrés minutos de la madrugada, mi despertador interno me avisa de que es la hora precisa para hacer mis cositas en el arenero que está, solo por la noche, en el hall... Sé que a mi humano masculino le pone de los nervios que lo haga, sobre todo porque es muy escrupuloso... Quizás por eso yo pongo un especial interés en no tapar las caquitas, y luego, encima, busco su aprobación, frotándome en sus piernas, y con algún amistoso maullido... Hasta las once de la mañana, no suelo tener gran cosa por hacer, como no sea dormir, dormir, comer, dormir, beber, lamerme entero, mirar por la ventana... En cuanto escucho los ruidos que acompañan al despertar de mi mascota humana femenina, redoblo mis maullidos, hasta que abre la puerta del pasillo y me deja entrar... Me quedo con ella mientras se prepara para la jornada... aunque ya no la acompaño al baño para hacer sus cositas (por cierto, es una pena que no me de la gana hacerlo en la taza del retrete...), o mientras se da una ducha... y me quedo en la habitación, tumbado sobre la cama, mientras se da un par de cremas, se termina de vestir, y luego se va a la cocina para desayunar algo...

Mi mascota femenina es muy perezosa, al menos, eso es lo que me cuenta muchas tardes mi mascota masculina, pero yo la quiero mucho... Será por cuestión de hormonas, o porque desde que me rescataron de la calle en Villaviciosa de Odón, siempre he estado con ella, pero me vuelve loco su pelo... Me encanta restregar mi cabeza contra la suya, impregnarme de su olor, dejar que me cubran sus cabellos... Es un poco mi madre... pero de la real no me acuerdo mucho...

Entre las dos y las tres de la tarde, aprovecho para llevar a cabo todas las trastadas que puedo, sin que haya testigos: me lanzo en picado sobre la ropa recién planchada, me acurruco sobre ella, y me restriego a conciencia (¿cómo voy a permitir que no huela a mí?)... También juego como un loco en el pasillo con la pelotita llena de hierba gatera, a la que no hago ni puto caso cuando me la lanzan mis humanos... aunque me estoy muriendo de ganas de jugar con ella... me dedico a rastrear por todo el dormitorio, abriendo incluso el cajón superior de la mesilla de noche, hasta que encuentro las pinzas de depilar de Fátima, y boxeo con ellas... hasta que terminan haciendo compañía a las suplentes, debajo de la cama... Me subo a lo alto del aparador con un par de brincos super ágiles, y me paseo por el filo, entre los platos de porcelana y las quimeras chinas... y para bajar, me lanzo bien sobre el sofá, bien contra la cortina... También me encanta esconderme en el armario ropero, sobre una pila de jerseys, aunque para lograrlo tenga que abrir la puerta...

Eso sí, a las tres en punto de la tarde, en cuanto reconozco el motor del coche de Fernando, recupero la compostura, y me siento cómodamente en el hall, esperando que llegue a casa... Es cierto, me gusta estar solo, porque tengo más libertad... Pero, por otra parte... me gusta que me mimen... Siempre que entra en casa, abriendo la puerta despacito por si me ocurre esperarle detrás de ella (que ya me he llevado más de un tarascazo en las narices...), me busca, o me llama... Sé que le gusta mucho que le haga aunque sea un poco de caso... Estos humanos, son tan fáciles de manipular como un cachorro de hámster... y quizás con la misma inteligencia... Y por eso, me froto contra sus piernas, le permito que me coja en brazos, y durante unos minutos, ronroneo, satisfecho... Por cierto, he llegado a la conclusión de que el ronroneo es un arma psicológica, puesto que al emitir esas frecuencias de onda tan bajas, estimulamos en la memoria de los humanos el gen de la bondad...

Soy un gato exigente, y me gusta que las cosas se hagan a mi manera... Por eso, después de los minutos de ronroneos, mimos y cosquillas, que también me encantan a mí, le indico claramente con mis maullidos lo que tiene que hacer: repasar los niveles de comida de mi comedero, abrirme la puerta del patio para que pueda beber agua reposada y sin cloro, y por supuesto, comer de una puñetera vez, para que pasemos luego a la siguiente parte de la tarde: la siesta... Por cierto, eso de que los gatos no tenemos sentido del tiempo es una patraña, inventada por los amantes de los perros: somos perfectamente capaces de leer la hora en un reloj normalito (de manecillas)... otra cosa es que no hagamos ni puto caso... Yo tengo establecido que Fernando dispone de media hora para comer y ver la tele, pero a las cuatro menos cuarto le quiero en la cama...

Sí, es cierto, uno de los mejores ratos de todo el día es cuando dormimos la siesta... No me importa tener gente en casa, me parece muy divertido poder escoger con quién duermo, si están mis abuelos maternos... y me encanta saltar de una cama a la otra, no tanto por buscar un sitio más cómodo, como porque me lo paso muy bien con los sustos que le meto al abuelo... Cuando están todos, me cuesta elegir, así que empiezo la ronda por un dormitorio, luego me voy al otro, y a veces me largo a mi cuna para dormir tranquilo... Soy un poco cabrón, es cierto, porque hace tiempo me acostumbré a dormir en el hueco formado por su brazo izquierdo y su hombro... Le amaso bien amasado, más por cabezonería que por necesidad, y luego, me tiendo a su lado.... Se está muy bien, notando los latidos de su corazón, el calor de su cuerpo... Sé que él está incómodo, porque le hago dormir boca arriba... pero cuando se cansa y se gira hacia la derecha, se lo permito, y me vuelvo a dormir pegado a su espalda...

Por la tarde, mi principal ocupación es mantener el calor sobre la cama de matrimonio, comer algo, beber un poco, y acompañarle mientras escribe en su despacho... Quizás sea el sonido de las letras lo que me adormece, o las luces en la pantalla, o la música que pone de vez en cuando, pero me siento bien... Cuando deja de escribir, abro un ojo, maúllo, me desperezo... y me vuelvo a dormir... Creo que de alguna manera, tendría que pagarme derechos de autor, por las veces que aparezco en sus historias...

Como todo gato doméstico castrado, me gusta mucho comer, me vuelven loco las gambas, el pienso seco, el jamón york y el helado de chocolate... además del hígado crudo y los boquerones... Casi siempre me salgo con la mía, si me apetece probar algo especial... Eso sucede por la noche, cuando mi mascota prepara la cena... Eso sí, nada de tirarme las cosas al suelo: yo lo quiero todo bien partidito, en mi plato de muestras (de un juego de café), y que me dejen tranquilo mientras como...

Por la noche, hay más rituales, cuando mi mascota femenina vuelve del trabajo, me gusta que Fernando me coja en brazos, y llevarme todos los mimos en cuanto se abre la puerta... Normalmente, si lo que cenan no me interesa, paso un ratito en la cuna, acicalándome o pensando en mis cosas... Pero en cuanto escucho que se mueve el taburete, salgo disparado (es un decir) porque toca uno de los mejores momentos del día: ver la tele sobre las piernas de mis humanos... Me gusta... Sentir el calorcito... sobre todo en invierno... que me hagan mimos... y más mimos... últimamente a Fernando le ha dado por practicar conmigo algunas técnicas de reiki... y me encanta... Luego, hago la ronda, y me voy a las piernas del otro... Si estamos solos los tres en casa, me cambio unas tres o cuatro veces... si están los abuelos maternos... paso por todos ellos un par de veces... Por cierto, me gustan las pelis de guerra, las series policiacas, y las pelis de miedo... quizás por los sonidos... o los colores... y no soporto ver programas de cotilleo o religiosos...

Si cualquiera de mis dos amitos consentidos se va a su despacho después de cenar, me encanta hacerles compañía... y de vez en cuando, tomarles el pelo... Cuando sé que se van a acostar, me hago el dormido, y me dejo caer en peso muerto entre sus brazos, para que me lleven a la cuna... Es la hora de acostarme... Me dejan en el comedor, con comida, agua, juguetes, las plantas... y con toda la cocina y el hall como territorio anexo... No se vive del todo mal, como gato doméstico consentido...

Pero claro, todo esto, ha sido hasta las 17:30 del sábado 8 de enero de 2011... Porque, al sonar el despertador y estirar la pata para desperezarme... he comprobado que algo había pasado durante la siesta... Para empezar, me siento gordo, algo más viejo, y sobre todo, veo mal... ¿Desde cuando un gato doméstico consentido como yo ve mal? Tanteando un poco, encuentro el estuche de las gafas, y me las pongo... En ese momento, comprendo lo que ha pasado... ¡Me he vuelto humano! O, mejor dicho, me he alojado dentro del cuerpo de mi humano... y supongo que él, al menos su alma o su personalidad, estará dentro del mío en ese momento...

Es raro, muy raro, estar dentro del cuerpo y de la mente de un humano... Me siento mareado, será eso a lo que llaman "jaqueca", y me quedo unos minutos tumbado en la cama, contando los puntos del gotelé y mirando el poster de la isla de Bora Bora... Sábado por la tarde, y nada que hacer... al menos, nada que sea urgente... Me levanto, despacio, para no despertar a mi otra mitad, que sigue roncando como una fiera en el centro del colchón, y voy al baño... Desde luego, es más cómodo usar el retrete que ir al arenero... igual tendría que plantearme intentarlo... Y luego, meriendo... ¿Magdalenas con horchata? ¡Oye, pues están cojonudas!

Su cuerpo sigue funcionando sin problemas... aunque yo estoy al mando... más o menos como en "Ratatouille", pero sin tirones de pelo... Hoy toca ordenar un poco el despacho... Recolocar libros es divertido, pero no tanto como lamerte las pelotas.... Aunque mejor no lo itento en las presentes circunstancias...

Mi otra mitad, por fin, se ha despertado... Durante unos minutos, se queda mirándome desde el suelo, como si no pudiera creerse lo que le ha pasado, él, todo un humano, encerrado dentro de un cuerpo de gato, y con todas sus obligaciones, manías... Le cojo suavemente, y le subo a la silla, mientras le acaricio... Tiene que perfeccionar el ronroneo... Al poco rato, se queda otra vez dormido, y se pone a roncar... mientras yo escribo... La tarde pasa lentamente... Mi otro yo va y viene, y yo me paseo por la casa, buscándole... Veo que ya domina perfectamente el arte del ronroneo, y los lametones tienen mucha fuerza... Seguro que prefiere una ducha, pero como no tiene más remedio...

Voy a buscar a Fátima en coche... me gusta conducir, y se me da bien, sobre todo con los reflejos felinos echando una mano en la autopista... Luego, mientras la espero en la puerta de la clínica, busco algo en la radio que me guste... Y caigo en esa pieza... Mi memoria de humano la identifica como la "Barcarola" de "Los cuentos de Hoffman", y me da por llorar... Es curioso, es la primera vez que lloro... pero es algo extraño, me siento más libre... Ella abre por fin la puerta del acompañante, se inclina sobre mí, y me da un beso en los labios... ¿Eso es lo que sienten los humanos cuando besan? Ahora entiendo que les guste tanto... Me pongo a ronronear de puro placer... y ella se ríe... "¿Desde cuando ronroneas como Chiqui?", me dice...

Volvemos a casa sin problemas... Aparco bien... Y termino la receta de pasta con langostinos y tomate natural... Cenamos bien... Y nos sentamos juntos en el sofá, para terminar de ver una peli... No sé, quizás es uno de esos días en los que se van juntos al dormitorio, no sin antes comprobar que tenga comida y agua... Pero todo me parece indicar que así es...

Dame una "S"... Dame una "E"... Dame una "X".... No, por supuesto no voy a escribir nada sobre lo que ha pasado en el dormitorio, sobre todo porque no me apetece que ninguno de los dos se mosquee conmigo luego... Porque sé que todo esto tiene que cambiar... Que no me puedo quedar como humano más tiempo, y que del mismo modo en que hemos intercambiado los cuerpos mientras los dos estábamos durmiendo, es muy posible que en cuanto yo cierre los ojos, se produzca de nuevo el cambio...

Por eso, quiero dejar constancia por escrito de que yo, Chiqui Codina Hidalgo, he vivido una tarde entera como ser humano... Y me ha gustado la experiencia... Y para que la otra parte implicada tenga constancia de ello, le dejo esta entrada en su blog... Para que sepa, al menos, que no fue un sueño...

Y por cierto... No me gusta nada la nueva comida para gatos que me has puesto... Me da muchos gases...

¡¡¡ MILAGROS DE LA TELELETIENDA!!!

¿Cansado de buscar las COSAS QUE REALMENTE NECESITA en los comercios tradicionales? ¿Aburrido de que le TIMEN y ESTAFEN a través de oscuros negocios de internet? ¿Necesita un RAYO DE ESPERANZA en su vida? Le presentamos por fin los GRANDES PRODUCTOS DE LA TELELETIENDA... Hechos en China y empresas filiales... pero con CAPITAL CIEN POR CIEN español... No se prive de nada, amigo.... Pues aquí encontrará los auténticos... los genuinos... los imprescindibles... ¡MILAGROS DE LA TELELETIENDA!

Seguro que usted añora muchas cosas de su madre, en cuanto ha conseguido independizarse, y vivir en un cuchitril de alquiler con su colega de toda la vida... Pero no se engañe... Lo que más añora no es la ropa limpia y recién planchada... Ni la comida casera de calidad en horas fijas... O el nivel de limpieza de su habitación... Lo que de verdad añora son... ¡¡¡LAS BRONCAS DE SU MADRE LOS SÁBADOS POR LA MAÑANA!!! Pues bien, justamente para remediar esta grave carencia, le ofrecemos el REGAÑADOR AUTOMÁTICO MATERNAL... El ingenioso aparatito, que se puede colgar junto a la puerta de entrada, le permite grabar la voz de su querida madre y, mediante un cuidadoso guión que le proporcionamos, la tendrá SIEMPRE DISPUESTA... Por un módico precio de 200 euros, incluye un rodillo de gomaespuma y una docena de rulos...

Uno de los grandes problemas de la vida moderna son las acumulaciones de pelusas y de pelos y todo tipo de pequeños residuos debajo de los sillones y sofás de su casa... ¿Harta de tener que levantarlos a pulso, para pasar la mopa o la escoba? ¿Aburrida de esas antiestéticas fregonas que todo lo pueden? ¿Le duelen los riñones o el cuello de tanto agacharse? No se preocupe, señora... le presentamos al auténtico ZUUM-BAO... EL NO VA MÁS DE LOS ROBOTS LIMPIADORES... Gracias a su especial diseño ergonómico, lo podrá coger cómodamente de la estantería, y colocarlo en el suelo... Tiene una autonomía de CINCO MIL QUINIENTAS HORAS, gracias a sus revolucionarios ACUMULADORES DE URANIO .... Si lo pone en la posición A, el robot recogerá los desperdicios de pequeño tamaño, y los engullirá, sin importan dónde se escondan... En la posición B, se colocará al acecho de todo residuo en el comedor o salón, y lo engullirá nada más llegar al suelo... Y en la posición B procederá a eliminar toda fuente de pelos de la habitación, persiguiendo al perro o al gato hasta que se refugie en lo alto del armario... ¡CALIDAD, NACIONAL, GARANTIZADA! Esta joya de la mecánica está a la venta, por tiempo limitado, al increíble precio de TRESCIENTOS VEINTICINCO EUROS... No deje pasar la oportunidad... Y por un módico suplemento te CIEN EUROS recibirá un maravilloso AVISADOR VISUAL ESTROBOSCÓPICO, que podrá instalar en el robot por la noche, para no sobresaltarse cuando vaya a la cocina...

Y para ir a la cocina, y a cualquier parte dentro o fuera de su casa, y disfrutar al mismo tiempo de un MARAVILLOSO MASAJE DE DEDOS, la Teleletienda le ofrece el único, maravilloso, inimitable PAMPERED TOES... Fruto de dilatados años de investigación, diseño y pruebas complementarias, llega la SOLUCIÓN DEFINITIVA para el cansancio de los dedos... Con su nuevo PAMPERED TOES, el original, el único, podrá gozar de los beneficios de un MASAJISTA PROFESIONAL valorado en más de CIEN EUROS POR SESIÓN, por el módico precio de TRESCIENTOS EUROS... Es una GRAN oferta de lanzamiento.... ¡Por el precio de tres masajes convencionales, le ofrecemos la eternidad! Adecuado para todas las edades, aunque sus mayores beneficios serán proporcionales a la altura de los tacones que usted acostumbre a llevar...

Y hablando de llevar y de traer cosas... ¿Acaso ignora los ENORMES RIESGOS, y la cantidad de LESIONES IRREPARABLES, que se producen al llenar y trasladar el cubo de la fregona? ¡Se acabaron las molestias de espalda!¡Despídase de levantar el cubo lleno de agua! Pida hoy, YA MISMO, nuestro exclusivo ANTI-ESLOMATOR... Es la revolución en el campo de las fregonas... El ingenioso sistema consta de tres elementos: una práctica base redonda, con ruedas de caucho blando, sobre la que depositar el cubo vacío; un revolucionario trasvasador de líquidos formado por un adaptador autoajustable que se inserta en el grifo, y una goma hipoalergénica de dos metros de largo; y para terminar, el único ESTRUJENFREGONEN, tecnología alemana de primera calidad, por su especial diseño, no necesitará hacer fuerza... ¡¡¡Es la REVOLUCIÓN DE LA LIMPIEZA EN SU HOGAR, SEÑORA!!! No lo dude, haga ya el pedido, y por CINCUENTA Y SEIS EUROS CON SETENTA Y CINCO CÉNTIMOS podrá ir a buscarlo a su oficina de correos más cercana...


Y digo yo... ¿qué sería una teleletienda sin la alimentación? Porque todos hemos cometido un pecadillo durante las fiestas, le proponemos el fantástico sistema reductor FAJEN ELECTRIQUEN, combinando las innegables propiedades de una banda de caucho aplicada en el abdomen (según las técnicas milenarias de los sabios teutones), le permitirá perder peso, de manera completamente y segura, además de discreta... ¡NO NECESITA PILAS! Esa es su gran ventaja con respecto a los productos similares... Porque se conecta DIRECTAMENTE A LA RED... Para que usted pueda hacer una vida normal en su casa mientras lo usa, viene provisto de un FENOMEMAL CABLE EXTENSIBLE, valorado en CINCUENTA EUROS... Y, por supuesto, con la garantía de SUBENESTRUJENBAJEN, el FABRICANTE ALEMÁN NÚMERO UNO... Por un módico precio de CIENTO QUINCE EUROS, y de regalo el exclusivo CABLE EXTENSIBLE... No lo piense más, y pierda peso, en la comodidad de su domicilio....



Y hablando de salud y de belleza... ¿Está cansada de tener poco pecho? ¿Necesita un cambio en su aspecto físico? ¿Se siente acomplejada cuando ve a sus amigas en bikini?¿Le apetece tener más pecho, pero sin los riesgos de una operación? Señora.... ¡¡Tenemos la SOLUCIÓN A SU PROBLEMA!! Porque las cosas de siempre son las que mejor funcionan, confíe en las famosas y avaladas internacionalmente PÍLDORAS ORIENTALES DEL DOCTOR BUSTILLOS... El funcionamiento es muy sencillo: se trata de drenar la grasa y los líquidos de otras partes del cuerpo, y, con la ayuda del EXCLUSIVO GUANTE DE MASAJE REAFIRMANTE, desplazarlos hasta sus senos... Es un Tratamiento avalado por la Asociación Americana de Tetología... por el módico precio de CIENTO CUARENTA Y SIETE CON OCHENTA, recibirá dos envases del producto... ¡¡¡LLAME YA!!!


¡Señoras! ¿No están cansadas de aguantar los ronquidos de sus esposos?¿De ese horrendo ruido, que no les deja dormir como es debido? No se preocupe... Utilice... ¡¡¡RONQUINATOR!!! La solución definitiva para los ronquidos de su marido... Es una flexible mordaza de imitación de cuero, ajustable mediante unas trabillas posteriores, que ayuda a mantener abierta la boca de su pareja mediante la inserción de una cánula plástica... Se terminaron los RONQUIDOS, puesto que RONQUINATOR viene equipado con un novedoso SINTETIZADOR DE TRINOS DE PÁJAROS, que convertirá los ronquidos de su pareja en suaves trinos de cuco, mirlo o abubilla.. No se preocupe más por su marido.... Por el módico precio de CIENTO VEINTITRÉS EUROS, usted recibirá en su domicilio el novedoso RONQUINATOR... y una SEGUNDA UNIDAD DE REGALO....


Y cerramos esta noche la emisión con otro de nuestros productos estrella... ¡¡La MUÑECA HINCHABLE PARA PERROS!! Si está cansado de que su querido compañero se masturbe con la pierna de las visitas... Si está un poco cansado de andar limpiando detrás de él los restos de sus aventuras amorosas... o de que acose a las perritas en el parque... No lo dude... La solución se llama FRIDA DILA... La única, e inimitable compañera de juegos más intensos de su preciado amigo... Cabe en cualquier parte, se puede deshinchar entre varios usos, y está provista de un amplio depósito para el esperma de su mascota, fácilmente extraíble... Pregunte por el MEJOR TAMAÑO para su perrito: Chiguagua. Doberman, Colie, Gran Danés... Muchos modelos... Y, sin duda alguna, el MEJOR REGALO.... Por solamente DOSCIENTOS EUROS.... realizado en plástico de primerísima calidad...

Y recuerden seguirnos, todas las noches, en el canal 666 de su receptor... Con los mejores productos de la ¡¡¡TELELETIENDA EN CASA!!! O bien a través de nuestra web, donde se podrá mantener al día de las últimas novedades... algunas de ellas no aptas para el público en general...


ALGODÓN DE AZUCAR

Algodón de azúcar, de color rosa... La mejor receta contra el paso del tiempo... Mil recuerdos asociados, unos auténticos, los menos, otros muchos inventados... Situaciones, personas, sueños, relacionados con estos bocaditos de sueños, convertidos en dulce... tentación...

Noches en la Feria, en las casetas, lanzando bolas de calcetín a la pila de latas vacías, o probando suerte con las pistolas de dardos, poniendo a prueba, una vez más, la mala puntería, propia y ajena... ¡Menos mal que fallamos, que los premios eran horrososamente feos, y en el fondo, se trataba de divertirnos! Las luces de los puestos, de las casetas, generan un aura casi mágica alrededor de nosotros, y las masas, las multitudes de Ortega y Gasset, se rebelan, básicamente, contra el aburrimiento...

Noches extrañas, de mil olores sabrosos, desde el aceite de los pollos asados (¿Y quién se va a comer un pollo asado a la una de la madrugada? Pues bien, la gente los devora...), hasta los inevitables puestos de churros recién hechos con chocolate caliente... Caminamos, juntos, entre risas bobas, y pequeños roces, que para algunas cosas no pasa el tiempo... y para otras, sí...

De repente, y por mucho que te has prometido a ti mismo no volver a caer en la dulce tentación, ser fuerte, y consecuente con tu edad... Por muchos buenos propósitos de enmienda que hayas realizado después de cada "pequeño incidente"... Lo hueles... en alguna parte, está el algodón de azúcar, recién hecho, calentito... Por supuesto, ella intenta evitarlo, primero con buenos modos, luego cogiéndote descaradamente por la mano, o por el cinturón...

Y claro, tú dices lo mismo de siempre... "No te preocupes, amor, que será solamente un mordisquito... Además, ha pasado mucho tiempo desde entonces... Verás como esta vez no me pasa nada... Pero no puedo dejar pasar esta oportunidad..." Y mil razones por el estilo...

Al final, ella, cansada de luchar contra un niño grande, te deja acercarte al fabricante de nubes de algodón de azúcar... las hay de varios colores: azules, amarillas, naranjas... pero tú prefieres el rosa, el de toda la vida, y además recién hecho... El artista, porque hay que ser muy bueno para conseguir el dulce perfecto, tener un pulso excelente, y la mezcla de rapidez y agilidad, para que se vaya formando... En poco más de un minuto, tengo en mis manos el mejor algodón de azúcar del mundo, y mientras ella se encarga de abonar el importe, yo me preparo para disfrutar el momento...

Es todo un arte... En la mano izquierda, sujeto el largo palo, con sueños enrollados... Es tan hermoso, que casi me da pena morderlo... así que, directamente, cojo un pequeño pellizco con los dedos, y me lo llevo a la boca... Es como morder una nube... Levemente crujiente... y dulce... muy dulce... pero con un toque salado... De momento, todo va bien, así que pruebo otro pellizco... ¡Qué bueno! Y cojo otro... y otro... tengo los dedos pringosos, pero no me importa...

Seguimos caminando juntos... Al cabo de unos minutos, cuando ya he comido la mitad del dulce prohibido, empiezo a notar los efectos... La gente se me queda mirando, tal vez pensando que las luces de los cachivaches les están jugando una mala pasada... Y me encuentro más ligero, casi etéreo, como si empezase a flotar... Lo que realmente no me parece una mala idea... Casi tengo ganas de dar un pequeño brinco...

Menos mal que ella está conmigo... y me sujeta por el cinturón, al mismo tiempo que me lleva hacia la parte más oscura del gran parque... y dentro de un rato, me llevará a casa...

Porque siempre me pasa lo mismo con el algodón de azúcar... Es una extraña alergia... Empiezo a ponerme del color del algodón que estoy comiendo, y por eso suelo escoger siempre el rosa... aunque al final, tengo el color de la Pantera Rosa... que siempre es mejor y más natural que el azúl pitufo... Y sobre todo, parece como si mi cuerpo perdiera peso, textura y sustancia... como si yo me estuviera convirtiendo en algodón de azúcar... y por eso, ella me tiene que llevar de nuevo a casa, cogido por el cinturón... como un globo de la Pantera Rosa...

Mi suegra, que nos está esperando, ya ni se extraña del color ni de la situación... y entre las dos, me meten en la cama, ajustando muy bien las sábanas... y me dejan dormir... Es cierto, mi mujer podría quejarse, de mi manía por comer algodón de azúcar... Pero ella tiene también su "talón de Aquiles" con la gelatina de fresa...

Pero esa es otra historia...

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿SUEÑAN LAS OVEJAS ELÉCTRICAS CON PASTORES BIÓNICOS?

Después de un título tan rebuscado, te puedes esperar cualquier cosa... menos algo sencillo...Sin embargo, demasiadas veces la vida nos clasifica con este tipo de frases, nos fustiga con preguntas similares... Hace ya algunos días, os hablaba de los temibles "Isis", es decir, de todas aquellas ocasiones en las que nuestra vida podría haber sido distinta, con que hubiéramos realizado un pequeño cambio en nuestro rumbo... Son los famosos "puntos de inflexión", en los que cualquier evolución parece no solo posible, sino deseable... y sus resultados, al menos en nuestra mente y siempre en función de nuestra realidad actual, adquieren la dimensión de profecías... o de sueños...

Pero sería simplificar demasiado las cosas, el imaginar que nuestra vida, exclusivamente por nuestra fuerza de voluntad, se va a convertir en algo distinto... o mejor dicho, se podría haber convertido en un presente más acorde con nuestros deseos... Sin embargo, son tan numerosas las variantes que entran en juego, que no tiene mucho sentido planteártelas, sobre todo si en la ecuación entran "los otros"... pues sobre ellos no podemos tener ningún control, para que actúen como nosotros deseemos... Se trata de conseguir pequeñas parcelas de libertad vigilada, de responsabilidad, que nos ayudan a vivir en sociedad...

Somos animales sociales... Necesitamos los ojos de los demás para reflejarnos en ellos... para sentirnos menos solos... Y no tener tanto miedo...

Y las ovejas sueñan con pastores biónicos...